El Tribunal Supremo ha anulado el reglamento que regula la aptitud psicofísica de los miembros de los Ejércitos. La sala de lo contencioso - administrativo estima el recurso de la Asociación Unificada de Guardias Civiles porque el Ejecutivo no solicitó al Consejo de la Guardia Civil el informe preceptivo valorando los aspectos de la norma para contribuir así a la mejora de las condiciones de trabajo de los guardias civiles y al buen funcionamiento de la Institución.
La sala de lo contencioso - administrativo del Tribunal Supremo ha anulado el reglamento que regula la aptitud psicofísica del personal al servicio de las Fuerzas Armadas. Los magistrados estiman el recurso de la Asociación Unificada de Guardias Civiles porque el Gobierno no pidió informe durante la tramitación de la norma al Consejo de la Guardia Civil.
La sentencia subraya que ese informe previo tiene como finalidad "mejorar las condiciones de trabajo de los agentes y mejorar el buen funcionamiento de la Institución". En este sentido, al no haber solicitado opinión a este organismo "se ha privado al Gobierno de elementos de juicio necesarios por el legislador para la mejora que busca de las condiciones profesionales y del funcionamiento del Instituto Armado".