Varapalo del Tribunal Supremo a la Audiencia de Tenerife que tardó más de cinco años en juzgar a un auxiliar judicial que escondió 61 expedientes y documentos de procesos que estaban en marcha. El acusado, además, engañó a tres encausados que le abonaron más de 2.000 euros. La sala de lo penal rebaja la condena de cuatro años y medio a tres por dilaciones indebidas.
José Ángel era auxiliar de justicia en el Juzgado tinerfeño de Granadilla de Abona. En 1998, escondió en bolsas de basura y dentro del propio archivo del juzgado hasta 61 documentos de causas judiciales abiertas quedando interrumpida su tramitación. Los hechos se descubrieron por casualidad en el año 2000 cuando se estaba reorganizando el archivo.
Además, el acusado engañó a tres encausados de distintos procesos para que le abonaran a él las deudas económicas que tenían pendientes con la Justicia. Más de 2.000 euros.
La Audiencia de Tenerife le condenó a cuatro años y medio de cárcel por los delitos de falsedad documental, estafa e infidelidad en la custodia de documentos pero el juicio tardó en celebrarse más de cinco años. Ese retraso obliga a la sala de lo penal del Tribunal Supremo a rebajar la condena hasta los tres años porque "la justicia tardía es menos justicia" y se ha vulnerado el derecho constitucional a un juicio sin dilaciones indebidas.
El Alto Tribunal reprocha a la Audiencia que no haya justificado semejante retraso en la celebración del juicio y que no haya hecho "la más mínima autocrítica". Además, remite la sentencia a la Inspección Central de Tribunales para su conocimiento y efectos que correspondan.
Eso sí, los magistrados son también muy críticos con el funcionario judicial. La sentencia explica que "como oficial de justicia defraudó gravemente las expectativas que la sociedad depositó en él porque abusando de su cargo ocultó diversos expedientes e hizo suyas distintas indemnizaciones destinadas a los perjudicados en el proceso".
Lo inexplicable es que los superiores a ese individuo, los jueces o secretarios judiciales, no tuviesen una agenda donde constase todo tipo de expediente, fecha de entrada, seguimiento, resolución, etc., sobre los que priorizar. Seguro que no se hubiera dado éste caso.
Esto son las cosas que han llevado a Méjico al caos más absoluto, donde la delincuencia reina con total impunidad, avasallando al estado y sus autoridades. Tres años de cárcel me parece un insulto a los ciudadanos, por un delito gravísimo, que pone en duda, la honestidad del sistema judicial español.
Una cosa es la condena penal y otra la sanción administrativa.Este señor, por llamarlo asi, no seguira siendo funcionario, pq la sanción administrativa es más dura que la penal.En cuanto a lo de los contratos blindados a los funcionarios, deberian saber, que no cotizamos al paro, por lo tanto, si nos despiden, no cobramos paro.Si les interesa un poquito la historia miren la época de finales del siglo 19, cuando en España existian las cesantias.Con cada cambio de gobierno, eran despedidos todos los funcionarios y contratados todos los familiares y simpatizantes del gobierno entrante.El aprobar una oposicion, por lo menos a mi, me garantiza, no depender del capricho de mis superiores jerarquicos, a la hora de depender de mi puesto de trabajo.Si consideran un privilegio, ganar unos 1100 euros con 20 años de antigüedad, ya saben lo que tienen que hacer.es curioso observar como le han dado la vuelta a la tortilla, lo que la Constitución Española refleja como un derecho, estabilidad en el puesto de trabajo, ahora resulta, con esta moda neo-liberal-con, que es un privilegio.¡Que Dios nos pille confesados a los curritos de toda Europa en los proximos años!
¿Quien va a parar la corrupción? . En lugar de sentencias ejemplares, tenemos apaños como este. Todo un estímulo para futuros corruptos.Cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican con favores, en lugar e mercancías.. Cuando perciba que muchos se hacen ricos por influencias, mas que con el trabajo, y que las leyes no les protegen contra ellos, sino que son ellos los que están protegidos contra ustedes. Cuando repare que la especulación es recompensada y la honradez se convierte en autosacrificio. Entonces , podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada .
Toda la justicia no es igual,eso ya se sabe,la hay mala y la hay peor,este señor se ha tomado su trabajo como si fuese su cortijo.Este que pase y este que espere,es una autentica verguenza,pero lo peor es que por esperar tanto tiempo encima le rebajen la condena,lo primero es el despido inmediato sin ningún tipo de compensación laboral y despúes a chirona,así no tendrá que pensar en como llegar a fin de mes,que ya lo alimentamos entre todos.Dan ganas de vomitar.