El primer debate electoral entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy ha estado protagonizado por el cruce de acusaciones centradas sobre todo en dos temas: el terrorismo y la inmigración, donde se han vivido los momentos de mayor tensión. La economía, las políticas sociales y el terrorismo protagonizaron la primera parte del cara a cara; política institucional y retos del futuro, la segunda.
Zapatero y Rajoy se saludan antes del inicio del debate- (REUTERS)
El líder del PP ha acusado a Zapatero de haber jugado con la ley durante el proceso de paz, de haber mentido a los ciudadanos y de haber cedido al chantaje de ETA.
Acusaciones rechazadas de forma tajante por el presidente, quien ha usado la misma moneda para recordar la "conspiración inventada" del 11-M, y ha lamentado que el PP haya usado el terrorismo de forma partidista y haya sido el único partido en el mundo que se ha manifestado en contra de un Ejecutivo en la lucha contra el terrorismo.
Uno de los momentos de más tensión ha llegado cuando ya casi concluía el debate, en el momento en que Rajoy ha acusado a Zapatero de agredir a las víctimas del terrorismo y éste le ha repetido en sucesivas ocasiones que eso no se lo toleraba.
Eso ha dado pie a otra discusión en la que el presidente del Gobierno ha advertido de que quien desprecia a la gente de la cultura y de la investigación, no merece presidir un país.
El líder del PP ha querido situar también la inmigración en lugar destacado y ha acusado a Zapatero de pretender eludirlo, ante lo que el jefe del Gobierno le ha reprochado que, en su etapa como ministro, hiciese regularizaciones de inmigrantes con la simple presentación de un bonobús o de la factura de una noche de hotel.
La agenda temática del debate:
El candidato de Izquierda Unida (IU) a la presidencia del Gobierno, Gaspar Llamazares, ha considerado que el debate entre PP y PSOE "al final ha sido todo reproches, balance crítico de gestión mutuo, ninguna propuesta alternativa, ni de futuro".
"Ha habido muy poca política de izquierdas, era evidente que faltaba la tercera fuerza política del país. En materia de política económica, de inmigración y educación ha brillado por su ausencia. Ha sido un debate de gestión, cuantitativo, de tirarse los trastos a la cabeza, y con muy poca propuesta y muy poco en clave de futuro. Solamente se ha hecho referencia en una ocasión al programa por parte de Rajoy, y ha dicho ustedes lo verán en mi programa", argumentó.
Para Llamazares, "ha sido un largo espacio de monólogo por parte de ambos, un largo espacio gratuito de propaganda electoral en el que prácticamente no ha habido debate", y anadió que cuando ese debate se ha producido ha sido "en clave de reproche, y ha habido muy poca alternativa y propuesta". Indicó que vio una propuesta "muy débil" de izquierdas, y resaltó que él no vio "propuesta de cambio sobre precariedad del empleo, políticas sociales o medio ambiente".
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