El País publica este domingo que la trama corrupta habría hecho regalos a otros 14 altos cargos valencianos y al hijo de Francisco Camps.
El hijo de Camps habría recibido de Orange Market, la empresa de la trama corrupta que operaba en la Comunidad Valenciana, un robot-mascota valorado en 1.800 euros. También otros 14 altos cargos populares o del Gobierno valenciano recibieron regalos.
Además, El País cuenta que Orange Market, dirigida por Álvaro Pérez El Bigotes logró, durante todos sus años de existencia, el contrato para montar el pabellón de la Generalitat en Fitur.
La responsable de gestionar este concurso es la Consejería de Turismo de la Comunidad Valenciana. En una conversación grabada por orden judicial, El Bigotes llamaba al contable de Orange Market, Cándido Herrero, para contarle que "iba a comprar un reloj a la actual consejera de Turismo como se lo compró a la anterior, que se portó bien con él", dice. Precisamente la anterior consejera de Turismo era Milagrosa Martínez, actual presidenta de las Cortes Valencianas.
En esa conversación, Álvaro Pérez cuenta también que había regalado bolsos muy caros a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, pese a que ésta no les daba nada pero tampoco les hacía nada.