El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo, ha condenado a España a pagar una indemnización de 30.000 euros por daños morales a la miembro de ETA Inés del Río Prada, condenada a más de 3.000 años de cárcel por varios asesinatos terroristas, y le ha instado a "poner en libertad a la demandante en el plazo de tiempo más breve posible".
Se trata de la primera vez que Estrasburgo se pronuncia sobre la denominada doctrina Parot, que el Tribunal Supremo estableció en 2006 para determinar que los beneficios penitenciarios a los que accede un recluso deben aplicarse individualmente sobre cada una de las penas por las que haya sido condenado y no sobre el límite máximo de estancia en prisión de 30 años.
Los magistrados de Estrasburgo admiten con esta decisión el recurso presentado por la defensa de Del Río, que formó parte de uno de los más sanguinarios comandos Madrid de la historia junto a José Ignacio de Juana Chaos y participó en el atentado que costó la vida a 12 policías en la plaza de la República Dominicana de Madrid en 1986.
El TEDH desautoriza de esta forma la decisión de la Audiencia Nacional de retrasar su salida de prisión desde el 2 de julio de 2008 hasta el 27 de junio de 2017, al considerar que España vulneró el artículo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que establece que no puede existir una pena sin ley que la avale, el artículo 5, que contempla el derecho a la libertad y la seguridad.
Se llama doctrina Parot a un cómputo establecido tras la sentencia del Tribunal Supremo de 28 de febrero de 2006, según el cual la redención de penas se debe aplicar a cada una de las condenas de un recluso y no a la suma de todas las que acumula con lo que prolonga sensiblemente la estancia el prisión de la persona condena.
La primera vez que se aplicó fue al etarra Henri Parot, del cual ha heredado su nombre. Anteriormente, una ley de 1973 dictaba que se restaran los días redimidos del total de las condenas, con lo cual los reclusos se beneficiaban de un cómputo más benevolente. La doctrina se había aplicado hasta hoy a casi un centenar de presos de ETA y a algunos condenados por delitos comunes, como el llamado "violador del ascensor". El Tribunal Constitucional estudió en marzo de este año los recursos de 31 etarras y concluyó avalando la doctrina Parot en 28 casos.
DOCUMENTACIÓN SER
Mi tio fue asesinado por llevar una pulsera con los colores de la ikurriña al dia de hoy el asesino un gris sigue libre,Mi tio era extremeño y no sabia ni lo que era eta ,pero si sabia lo que era una represion hacia un pueblo,En europa no podeis seguir manipulando la verdad a vuestro antojo.
Con las chapuzas legales que se manejaron en la transición para cambiarlo todo sin cambiar nada, no se nodernizaron ciertas leyes y después hubo que sacar interpretaciones chapuceras que ahora desmonta Estrasburgo. Hay que revisar la constitución en serio.
Es una vergüenza que en esta web no se pueda criticar a la izquierda ni defender a la Iglesia ni en determinadas cosas, y se pueda hacer apología del terrorismo, revisionismo y cagarse en España. Del "progresismo" a la dictadura de las ideas, del laicismo al anticlericalismo, y de la "tolerancia" a razonar con asesinos.
perdido,invasores españoles odio españa por todo lo que a humillado a mis bisabuelos,abuelos.padres dicen que no hay guerra y llevamos odiandos siglos y derramando sangre contra leoneses,castellanos....dais pena y os va acabar esplotando en la cara vuestra obsesion por terminar con todo lo que huele a vasco.Los europeos cultos saben lo es el pueblo vasco y no van a permitir que cuatro toreros acaben con una de las culturas mas antiguas de europa.
Opción A: Los etarras saben defender bien sus intereses, es decir, tienen buenos abogados. Opción B: los jueces españoles son inquisidores, imparten justicia a su manera, y el Tribunal de Estrasburgo es el único que sabe hacer justicia. Desde hace siglos los jueces españoles tienen mala fama, y desde los tiempos del Tribunal de Orden Publico, desde las ultimas actuaciones del tribunal Supremo en el caso Garzón y en el caso Divar, y de los jueces en el caso Gurtel.... esa mala fama se acrecienta.... moraleja: la ultima vez que comí en un restaurante con una juez acordamos hablar de futbol para degustar los postres amablemente.
La etarra Inés del Río, en una imagen de archivo en la Audiencia Nacional (EFE)