El Tribunal Supremo ha absuelto a un hombre del delito de abuso sexual por el que fue condenado a siete años de prisión por la Audiencia Provincial de Huelva. El alto tribunal dice que no hay pruebas, pero la audiencia onubense consideró probado que este individuo humillaba a su mujer, controlando en una agenda la estadística de las relaciones sexuales que mantenían y las cosas que le obligaba a hacerle. Ella entró en una profunda depresión e intentó suicidarse.
La Audiencia Provincial de Huelva condenó al acusado a siete años de cárcel por un delito de abuso sexual continuado y a uno más por violencia psíquica. En el relato de hechos consta que, durante su matrimonio, el marido sometió a la mujer a una relación de subordinación y dependencia aislándola de su familia y amigos.
La Audiencia también señaló que el marido obligaba a su mujer, contra su voluntad, a realizar determinadas prácticas sexuales y que contaba con una agenda en la que anotaba el número de relaciones que mantenían, lo que permitía al hombre recriminar los descensos de frecuencia sexual en los que incurría ella. La relación fue tan tormentosa que la mujer cayó en una depresión e intentó suicidarse
La condena no puede sustentarse en "un puro acto de fe"
El Supremo, en la sentencia de la que ha sido ponente el magistrado Perfecto Ibáñez, absuelve al condenado del delito de abuso sexual porque se basa sólo en la declaración de la víctima. Dicen los magistrados que no es que se dude por principio de la autenticidad del testimonio, sino que ha de probarse la culpabilidad y la condena no puede contar como fundamento con un puro acto de fe.
Sin embargo, el Supremo ratifica la pena de un año de cárcel por delito de violencia psíquica, porque además del testimonio de la víctima, la condena se sustenta en el testimonio de otros seis testigos.
Nuestro compañero Victor García, de la Cadena SER, ha conseguido hablar con la mujer maltratada que ha confesado que se siente "desesperada por la justicia" y ha afirmado que ahora entiende a las mujeres que no denuncian: "Después de esta sentencia entiendo que haya mujeres que no denuncien asuntos de violencia doméstica por la falta de garantía jurídica a la hora de resolver los casos en última instancia" ha afirmado.
Nos cuenta que se siente doblemente humillada, primero por su ex pareja y ahora por el Supremo, ya que en la primera sentencia, en el apartado "Hechos probados a los que hemos tenido acceso", se expone textualmente que "sus declaraciones y los datos obejtivos recogidos en esa agenda merecen plena credibilidad".
Anda que la argumentación del 13...
Una "talibanada" más de algunos jueces que más bien parecen ayatollás. Eso de que no había pruebas existiendo una libreta donde este psicópata apuntaba todo... Qué absurdez es esa de que no había testigos, ¿cuando hay testigos en el hogar conyugal, de lo que pasa dentro? ¿Y la depresión de la mujer y su intento de suicidio qué? ¿fue un divertimento?. Lo dicho, lo de algunos jueces es para vomitar.
Les guste o no les guste es así como funcionan las cosas. Si no hay pruebas, no hay pruebas, aunque ustedes tengan la convicción de que el nota en cuestión es el mismísimo satanás. No se puede condenar a nadie sin demostrarse, de lo contrario esto no sería un estado de derecho, sino la Alemania de Hitler o Los Estados Unidos de Guantánamo. Los comentarios vertidos reflejan una androfobia propia de regímenes totalitarios y una sed de venganza contra los hombres por parte mujeres que les debe haber ido muy mal en la vida. Pero si un juez no condena, es por alguan razón. No se va a jugar así como así su carrera. Deberáimos saber un poco más de derecho antes de opinar. Y de linchar.
Lamentablemente la sentencia es legal, y lamentablemente también el magistrado tiene que dar las razones de esa legalidad, ¿por qué? está claro, porque seguramente no es justa, pero no creo que nadie discuta que no se puede sentenciar a nadie sin pruebas.
Que se vayan a la huelga por favor