El vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando de Rosa, ha avanzado que cuando asuma la presidencia de este órgano trabajará para "recuperar la credibilidad de los ciudadanos" a través de la "máxima transparencia".
De Rosa considera, según ha expuesto en una rueda de prensa ofrecida en Valencia, que la medida "clara y contundente" sobre su futuro que anunció el actual presidente, Carlos Dívar, se traducirá en una "dimisión" que le dejará al frente del Consejo de forma interina, si bien no quiere que su "mandato" sea observado desde la "provisionalidad". "Voy a trabajar durante mi mandato para recuperar la credibilidad de los ciudadanos y para que haya máxima transparencia en el Consejo", ha expresado el vicepresidente y exconsejero valenciano de Justicia, quien también pretende recuperar la confianza de los 4.800 jueces españoles en el órgano que los gobierna.
"Hay que esperar al jueves" -día en el que Dívar anunciará su decisión en una reunión extraordinaria del CGPJ-, pero los vocales "entendimos" que esa medida "contundente" se materializará "con una dimisión", ha precisado. En su opinión, es necesario "eliminar todas las connotaciones negativas" que existen actualmente sobre el Consejo y también hacer que los jueces entiendan que cuentan con un órgano capaz de superar "una crisis importante", como la motivada por la polémica en torno a los viajes de Dívar, y seguir trabajando.
De Rosa no quiere que durante su presidencia en funciones exista una "idea de provisionalidad", porque la mejora de la Justicia debe ser continua y porque, al margen de "polémicas", hay 4.800 jueces "que van todos los días a trabajar", ha insistido. El "primer paso" para recuperar la credibilidad será el plan de confianza anunciado por el propio Consejo, cuyos vocales deberán buscar además un candidato a la próxima presidencia "con el máximo consenso", ha recordado el vicepresidente, que opina que Dívar "ha estado a la altura de las circunstancias" durante sus más de cuarenta años de carrera judicial.
El CGPJ va de mal en peor,es el desbarajuste padre.Desde luego la prudencia y el sentido comun no son cualidades que adornen a este señor que se autoproclama sucesor del otro,que todavia no ha dimitido. Demasiada precipitación y ansia por pillar el puesto ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Su carta de presentación le delata.Como en todas sus actuaciones como juez haya actuado así,adios a la presunción de inocencia,porque la precipitación le puede haber empujado a prejuzgar sin escuchar y sin averiguar. Así estamos en este pais en cuestiones tan sensibles como la de administrar justicia. Como ellos mismos no empiecen a respetar y a hacerse respetar con su buen hacer,dificilmente puede exigirselo a los demas.
De Guatemala a Guatepeor. Dívar se estará frotando las manos: "Otro vendrá que bueno lo hará". Y De Rosa hará bueno a Dívar.
O sea que el cgpj (¿consejo general de la podedrumbre judicial?) sale de Málaga para meterse en malagón: ahora parece que el íntimo amigo de Camps para presidir esa institución de vividores. O lo que es lo mismo, los españoles nopodremos aspirar nunca a tener una Justicia digna y sólo llegaremos a la "justicia" de los amigueste del alma.
¿Como es posible que no hagamos nada por evitár que este individuo sea el nuevo presidente del CGPJ.? Deveriamos empezár por donde han empezado los mineros Asturianos,pero en toda España.
Ya lo veremos. Dívar no ha pronunciado la palabra dimisión. Si Rajoy nos ofrece un espectáculo diario, el resto de instituciones parecen no querer quedarse rezagadas.