Según cuenta hoy el diario “El País” el Yakolev 42 no llevaba suficiente combustible porque estaba al límite de su peso máximo. Aunque el secretario de política de Defensa dijo ayer que había suficiente combustible para llegar al aeropuerto alternativo; expertos en navegación aérea han dicho que el avión podía cargar 18 toneladas y media de queroseno pero sólo llevaba 17,2 por ir excesivamente cargado.
El avión que se estrelló el pasado mayo en Turquía con 62 militares españoles a bordo, no llevaba los tanques llenos de combustible porque estaba al límite de su peso máximo.
El secretario de política de Defensa, Javier Jiménez Ugarte, insistió ayer en que el accidente se debió a un error humano y que el Yak 42 sí tenía combustible suficiente para llegar a un puerto alternativo. Basó su argumentación en el manifiesto de carga que el comandante del avión rellenó en Manás, en Kirguizistán, en el que declaraba que el aparato llevaba 17,2 toneladas de combustible.
Expertos en navegación aérea han asegurado que el manifiesto de carga tiene la función de determinar los pesos máximos para el despegue y no la autonomía del aparato. El avión podía cargar 18,5 toneladas de queroseno pero sólo llevaba 17,2 por ir excesivamente cargado.
La normativa de circulación aérea indica que "no se iniciará ningún vuelo" si el avión no lleva combustible suficiente para llegar a su destino.