En un discurso lleno de recriminaciones al Partido Popular, Zapatero se ha estrenado en el 37 Congreso del PSOE. Zapatero ha recordado las polémicas que han enfrentado las leyes aprobadas por el Gobierno socialista con el PP, la Iglesia y los sectores más conservadores de la sociedad.
El presidente del Gobierno ha aprovechado su intervención para desglosar las políticas sociales que ha realizado en la pasada legislatura. Matrimonio homosexual, igualdad de género, o el uso de la bandera han trufado un discurso con pocas novedades.
"Nos podemos sentir orgullosos en el trabajo realizado, pero no satisfechos", ha recalcado Zapatero en un guiño a las futuras políticas sociales que planea el Gobierno. El Presidente ha asegurado que mantendrá la inversión social y que seguirá llevando a España hacia la modernidad.
"No vamos a recortar el gasto social, lo vamos e incrementar" ha asegurado del Presidente mientras hablaba de jóvenes, pensiones, salario mínimo o igualdad de género. "Lo que están pensando es hacer negocio con buena parte de nuestras políticas sociales y ese cuento no se lo cree nadie", ha sentenciado Zapatero.
"Somos socialistas, un partido de izquierdas"
En una respuesta a las alusiones de derechización del PSOE, el Presidente ha querido dejar claras las diferencias de los socialistas con el PP. "Muchas de las críticas que hemos recibido, que recibimos y que recibiremos serán para no llevar a adelante nuestro proyecto de modernización de España. Lo vamos a llevar adelante" ha asegurado Zapatero entre aplausos.
Durante 42 minutos Rodriguez Zapatero ha hablado de su proyecto social y ha recriminado al PP el "uso de los símbolos de todos [la lengua, la bandera] contra otros españoles".
La desaceleración económica, el frenazo o la coyuntura desfavorable no han formado parte del discurso del Presidente. Tan solo un pequeño comentario, "nuestra seguridad social está fuerte" y un afrase de confianza, "en los momentos difíciles son los valores los que nos guían y diferencian".