Cuando ya la situación es indefendible, se tira del personajillo, del clown, del Rasputín que se hace pasar por listillo, que cuando termina de argumentar su defensa se ufana ante sus compañeros de saber ofender e insultar la inteligencia de sus interpeladores. Q se puede esperar de un ministro que te dice que sí tienes capacidad de sorpresa ante un robo , ante un hecho delictivo como lo de Barcenas, argumenta que es por que tu no viajas, porque si tu fueras viajado como el, eso no debería llamarte la atención .