El Producto Interior Bruto español se ha desacelerado dos décimas entre julio y septiembre hasta el 3,8%, con lo que se sitúa en el mismo nivel que en el segundo trimestre de 2006, según ha confirmado hoy el Instituto Nacional de Estadística. La moderación del consumo interno, en cuatro décimas, y de la construcción, con ocho décimas menos, han sido la principal causa de este frenazo, que sitúa el crecimiento en la previsión fijada por el Gobierno para todo el año.