El atentado de ETA ha generado una particular situación, ya que el líder del PP y la dirigente del País Vasco han visitado juntos la capilla ardiente donde son velados los restos de Juan Manuel Piñuel y los heridos que han sido atendidos en el hospital. Posteriormente, el líder del PP ha mantenido un encuentro improvisado con San Gil y la cúpula del PP vasco en Vitoria, antes de regresar a Madrid. Lo que no se ha producido ha sido el esperado encuentro con la prensa de Rajoy y San Gil para ofrecer algún tipo de explicación sobre si ha habido 'paz'.