Las elecciones municipales de este año han servido para tomar el pulso político a la sociedad española. El PP ha conseguido una victoria simbólica: ha logrado más votos que el PSOE, casi 160.000 más, y tratará de sacar partido de este dato, que le sitúa como primer partido a escala nacional por primera vez desde el año 2000. Hasta ahora, el partido que sacaba más votos en las municipales ganaba las siguientes generales. Sin embargo, los socialistas gobernarán en 23 capitales de provincia frente a 22 de los 'populares' que pierden ocho y han conseguido ele Ejecutivo balear, aunque se les ha escapado el de Canarias y el de Navarra, tras más de un mes de suspense por el posible pacto de los socialistas con Nafarroa Bai, un acuerdo que ha sido finalmente vetado por el PSOE.
En el PSOE saben que la fuerza del PP en la Comunidad de Madrid y en la Comunidad Valenciana ha conseguido alterar los buenos datos conseguidos en el resto de España. Sólo en Madrid capital, Ruiz Gallardón ha logrado casi 400.000 votos más que Sebastián, un resultado demoledor. Las victorias socialistas, difuminadas por la marea popular en estas regiones, son, sin embargo, muy representativas. Han conseguido los gobiernos de Vigo, Orense, León, Toledo, Tarragona, Mérida y Jaén, entre otras ciudades, y han conseguido dar un vuelco en Las Palmas de Gran Canaria, donde Jerónimo Saavedra gobernará con mayoría absoluta.
Otra lectura de los resultados demuestra que los ciudadanos no han pasado factura a los candidatos sospechosos de haber cometido irregularidades urbanísticas. El PP gana de nuevo en Alicante y Castellón y sigue siendo la primera fuerza en el municipio balear de Andratx, con más votos incluso que en 2003, aunque el resto de fuerzas han pactado desplazarles del gobierno municipal. Por JAVIER FERNAUD
Madrid y Barcelona permanecen inalterables. En la capital de España, el PP ha barrido del mapa a los socialistas, con 25 puntos de diferencia y el mejor resultado de la historia para los populares, que han ganado incluso en distritos tradicionales de la izquierda, como Villaverde, Vicálvaro o Usera. La campaña de Sebastián, muy criticada, ha terminado por hundir a los socialistas, que han perdido casi 140.000 votos, y ha beneficiado a IU, que ha logrado un concejal más. En la particular batalla entre Gallardón y Aguirre por lograr más votos en la capital, ha ganado el primero, que ha sacado unos 12.000 votos más que la presidenta regional. La debacle socialista se ha repetido en la región: Esperanza Aguirre ha aumentado su mayoría absoluta en diez diputados y Rafael Simancas ha perdido hasta tres diputados.
En Barcelona, repetirá Hereu aunque sin tripartito. Jordi Hereu continuará como alcalde pero ha visto como el candidato de CiU, Xavier Trías, se acercaba peligrosamente a sólo cuatro puntos y dos concejales, tras una subida de tres ediles. Contra todo pronóstico, el PP mantiene sus siete ediles en la capital catalana y Ciutadans se queda fuera del Consistorio. Se aprecia un fuerte desgaste de la coalición de Gobierno en Barcelona y un avance de la oposición. ERC ha decidido dejar el Ejecutivo municipal dejando al alcalde en una situación delicada.
UPN seguirá en el Gobierno Foral tras el fracaso de las negociaciones entre PSN y Nafarroa Bai. El descenso del socio de UPN en el Gobierno, CDN, ha permitido a la oposición hacerse con la mayoría en el Parlamento, pero sus diferencias han permitido repetir a la marca del PP en Navarra. Los 'populares' sabían que se jugaban mucho en Navarra con su partido hermano, UPN, y han conseguido su objetivo. Previamente, Elena Torres, del PSN, fue elegida como la nueva presidenta del Parlamento, gracias al apoyo de los regionalistas.
En Baleares, Jaume Matas ha perdido la mayoría absoluta que logró en 2003 y se ha quedado fuera del Gobierno al pactar el resto de partidos, reeditando el acuerdo de 1999 llamado Pacto de Progreso. La clave la ha tenido un pequeño partido regionalista de centro Unió Mallorquina, que dirige con mano de hierro María Antonia Munar y que fue la clave en 1999 para que Francesc Antich accediera a la presidencia del Ejecutivo balear. Ahora Munar recibe como recompensa a su apoyo la presidencia del Parlamento regional.
Al principio de la campaña, parecía que las batallas de Extremadura y Castilla-La Mancjha iban a estar muy reñidas, pero finalmente no ha sido así. Los sucesores de Bono y Rodríguez Ibarra, Barreda y Fernández Vara, respectivamente, han repetido victorias sin apenas problemas. En Extremadura, los socialistas han aumentado incluso su representación, con dos nuevos diputados, mientras los populares veían cómo se estancaban y perdían el Ayuntamiento de Mérida. En Castilla-La Mancha, Barreda ha repetido mayoría absoluta aunque, en este caso, ha perdido seis puntos porcentuales y tres diputados, que han ido a parar a la candidata popular, María Dolores de Cospedal, que, pese a no lograr la ansiada victoria, ha mejorado notablemente los resultados de 2003.
En Andalucía se han librado algunos de los duelos más emocionantes. En Sevilla, el PP ha logrado una inesperada victoria en votos que no le servirá para gobernar en la capital hispalense, ya que Monteseirín ha pactado con IU para retener la alcaldía. Su candidato, Juan Ignacio Zoido, ha conseguido tres ediles más que en 2003, un resultado insuficiente por la desaparición de los andalucistas de la corporación municipal. En Jaén, por su parte, el PP ha perdido la mayoría en el Ayuntamiento y ha cedido el bastón de mando a los socialistas.
Más al este, en Marbella, se ha disputado la otra gran contienda andaluza. La localidad malagueña ha sido protagonista indiscutible de los telediarios de los últimos años y ha sido espejo de los desmanes y corrupciones urbanísticas que ha sufrido el litoral español. PSOE y PP se jugaban mucho en la localidad costera y sus candidatos Ángeles Muñoz (PP) y Paulino Plata (PSOE) habían desplegado una intensa campaña. Finalmente, se ha llevado el gato al agua la aspirante popular, que ha jugado inteligentemente la baza de ser la única candidata de la antigua corporación no implicada en ningún asunto de corrupción. Muñoz ha heredado los votos que en anteriores comicios iban a parar al GIL. A Paulino Plata le queda el consuelo de haber doblado los resultados de los socialistas en los pasados comicios y de haber conseguido 10 ediles. Además, IU vuelve al Ayuntamiento con un concejal.
La mejor noticia para el PSOE ha venido de su candidato al Gobierno canario, López Aguilar, que ha logrado batir a CC y PP con una diferencia de más de 10 puntos sobre cada uno. Esta buena noticia se ha estropeado al confirmarse el pacto de CC con el PP, que ha convertido a Paulino Rivero, de CC, en presidente y a José Manuel Soria, del PP, en vicepresidente. En Galicia, el PP ha perdido todas las batallas y se ha quedado fuera del Gobierno en las siete grandes ciudades de la región. En Vigo, Corina Porro ha acariciado la mayoría absoluta, pero, esta vez sí, PSOE y BNG han pactado. La pérdida de Orense y de la diputación de Lugo no compensa el ascenso generalizado de los 'populares' en las ciudades. En León, ciudad natal del presidente del Gobierno, los socialistas han ganado al PP y gobernarán con la UPL. En Soria el PP ha quedado fuera del poder, pero ha conseguido mantener Zamora.
En Valladolid y Santander, los populares han conservardo el poder, pero lo ceden en Toledo y Mérida, donde gobiernan los socialistas. El mapa electoral se completa con la victoria de Belloch en Zaragoza y de Francisco de la Torre (PP) en Málaga. Por último, los populares no han conseguido arrebatar Asturias a los socialistas, pese a lograr la victoria en votos.
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