BEATRIZ ORTIZ
David Silva es a sus 26 años todo un veterano de la Roja. Campeón de Europa (2008) y del mundo (2010), el canario fue uno de los elegidos por Luis Aragonés pocos meses después de la catástrofe del Mundial de Alemania (2006) para renovar y dar oxígeno a un equipo que parecía estar gafado.
Llegó para no marcharse. Desde entonces, el canario es un fijo de las convocatorias, aunque no siempre ha encontrado un hueco en el once inicial debido a la enorme competencia que se ha encontrado en la línea de creación de España. Acumula 55 internacionalidades y 15 goles. Fue fundamental en el triunfo español en Austria aunque tuvo un papel más secundario en Sudáfrica.
Silva, imaginativo, gran asistente y sublime en el regate, puede actuar como interior izquierdo y también como falso nueve en ese experimento que Del Bosque le ha copiado a Guardiola de jugar sin un nueve puro.
David Silva se ha desenvuelto este año con soltura y descaro en ese Manchester City plagado de brillantina durante 50 partidos que le han otorgado un papel fundamental en el equipo. El canario ha sido el socio perfecto para el delantero exrojiblanco Sergio Agüero en un equipo que este año se ha alzado con el primer título de la Premier League de su historia -en un emocionante final en el que le robó el campeonato al Manchester United en el descuento del último partido- aunque fracasó con estrépito en la Champions League primero y luego en la Europa League que terminó llevándose el Atlético.