Tony Blair anuncia hoy su adiós como primer ministro con una encuesta sobre la mesa. Según publica el diario 'The Guardian', el 58% de los británicos se sienten defraudados del Gobierno de Blair, dadas las altas expectativas que despertó aquel joven y enérgico laborista en 1997. Entre los laboristas mantiene un apoyo masivo, mientras que en el balance general, el 56% dice que su Gobierno no ha sido positivo para el país. El asunto más criticado: la excesiva implicación del primer ministro saliente en política exterior.
El sondeo, elaborado a finales del mes pasado antes de las elecciones regionales, indica que Blair es visto todavía como un líder fuerte, pero también como alguien demasiado preocupado en su imagen personal.
A pesar de la investigación policial sobre la financiación del partido, el 44% de los británicos y el 77% de los votantes laboristas creen que Blair es "un tipo honesto".
Irak ha tenido un impacto en su reputación, incluso entre los laboristas: el 59% de ellos, y el 64% del total, dicen que Blair se preocupó demasiado en la política exterior.