Hoy se cumple el cuadragésimo aniversario del asesinato de Martin Luther King, el líder de los derechos civiles cuyo recuerdo sigue presente en la política estadounidense y muy en particular en unas elecciones presidenciales que podrían dar el poder al primer mandatario negro de la historia de este país.
La precandidata presidencial demócrata Hillary Clinton y el candidato republicano John McCain han acudido a Memphis para conmemorar la muerte de King el 4 de abril de 1968 e intentar lograr apoyos entre los votantes negros más afines al demócrata Barack Obama.
Se espera que ambos pronuncien discursos y aparezcan en un evento de NBC News para hablar sobre el papel que jugó King en el movimiento contra la segregación racial en los años 60.
Obama, que sería el primer presidente negro de Estados Unidos y cuenta con un mayoritario apoyo entre los afroamericanos, celebrará esta conmemoración en Dakota del Norte, donde asistirá a la convención estatal demócrata. Obama estaba invitado al evento de la NBC pero no ha podido acudir por un compromiso anterior.
Clinton ha sido acusada de introducir el tema de la raza en la campaña cuando su esposo, el ex presidente Bill Clinton, pareció denigrar a Obama en las primarias de Carolina del Sur en enero. Clinton, que sería la primera mujer que ocupa la Casa Blanca, trata de arrebatar la victoria de la candidatura presidencial demócrata a Obama. Obama o Clinton se medirán a McCain en la contienda electoral de noviembre.
Una placa conmemora el lugar en el que fue asesinado Martin Luther King, en Memphis.