El periodista iraquí Montazer al Zaidi que lanzó sus zapatos contra el entonces presidente de EEUU, George W. Bush, ha sido sentenciado a tres años de prisión. El tribunal iraquí ha aceptado el argumento de la defensa de que la acción del periodista no podía considerarse como un ataque a un jefe de Estado, sino como un ofensa. Si no lo hubieran aceptado, se hubiese arriesgado a una pena máxima de 15 años de prisión.
En la primera sesión de este juicio, que se llevó a cabo el 19 de febrero pasado, Montazer señaló que había decidido lanzar sus zapatos a Bush para vengar la "opresión de Estados Unidos en Irak" y protestar por la ocupación militar extranjera en este país. "Sentí que la sangre de los inocentes corría debajo de mis pies cuando vi la sonrisa de Bush, que vino para despedirse de Irak en la última cena, tras dejar más de un millón de mártires, además de la destrucción económica y social del país", agregó el periodista en esa ocasión, según el relato de sus abogados.
Al Zaidi, de 27 años, trabaja para el canal de televisión vía satélite Al Bagdadia, cuya sede está en El Cairo. El periodista, al que defienden en los tribunales prestigiosos abogados iraquíes, tiene derecho de apelar la sentencia, aunque este paso no ha sido anunciado aún por el equipo que le defiende.
Además de lanzar sus zapatos, el periodista insultó a Bush: "Este es el beso de despedida, perro". Todo ello sucedió un mes antes de que Bush que abandonara la Casa Blanca al término de su mandato.
En Irak, igual que en gran parte del mundo árabe, arrojar un zapato es una de las mayores ofensas que se pueden cometer contra una persona, al igual que llamarlo "perro".
El acto de Al Zaidi lo convirtió en héroe nacional y sentó precedentes en protestas públicas por todo el mundo contra la política internacional de Estados Unidos.
Durante la rueda de prensa de Bush y Al Maliki ayer por la tarde, Al Zaidi le gritó al presidente norteamericano: "Éste es el beso de despedida del pueblo iraquí, perro". Entonces, el reportero lanzó un zapato a Bush, obligando a este a agacharse, seguido de otro, que rozó la cabeza del mandatario.
Lanzar los zapatos a alguien es el peor insulto que puede haber en el mundo árabe. Al Zaidi fue sacado a rastras gritando y forcejeando de la sala de prensa por guardias de seguridad. Sus gritos e insultos pudieron oírse incluso cuando la conferencia continuó cuando se calmó el tumulto que provocaron los actos del periodista.
Esta condena a este hombre por tirarle los zapatos al criminal de BUSCH, es para echarse a llorar, nada menos que 3 años, y el otro con miles y miles de muertos, en su rancho y sus amigos tan contentos.
Yo creo que es una penalización por no acertarle. Curiosa justicia, cuanto más leve es la causa más dura la pena.
Bueno está claro que clase de "democracia" van a dejar los EEUU, si asesinas a tiros a miles de personas medallas a raudales, tiras un zapato eso si al "segundo de dios" y a la trena tres años, ofrecerá el pp abogado a esta persona? Me temo que...
Pues si el impresentable de Bush dice que no se sintió amanezado por periodista (lo dice en el vídeo. ¿por qué condenan a 3 años al paridista? Si el embajador dice que es un hecho sin importancia, por qué lo condena a 3 años?
Entonces ¿cuantos deberían caerle al trío de las Azores por tirar bombas sobre las cabezas de los iraquies?
VNEWS - 15-12-2008
El presidente estadounidense que está de gira de despedida por Iraq y Afganistán, ha salido ileso de un ataque con zapatos de un periodista iraquí que se encontraba en la rueda de prensa. A la vez que lanzaba los zapatos, el agresor ha gritado "Toma tu beso de despedida, pedazo de perro".
VNEWS - 12-03-2009
El Tribunal Central Criminal de Iraq ha condenado a tres años de cárcel a Montazer al Zaidi, el periodista que lanzó sus zapatos contra el ex presidente estadounidense George W. Bush el pasado 14 de diciembre. El joven periodista, de 27 años, se enfrentaba a 15 años de prisión por atacar a un jefe de Estado extranjero, aunque finalmente la pena se ha reducido a tres años ya que el tribunal ha aceptado el criterio de la defensa de que la acción de al Zaidi no podía considerarse como un ataque a un Jefe de Estado, sino como una ofensa.