Corea del Norte celebra hoy el 60 aniversario de su fundación con múltiples eventos entre los que destaca un multitudinario desfile militar, el mayor de su historia, según el propio Gobierno coreano. Pero todas las alarmas y rumores se han desatado cuando se ha confirmado que el mandatario, Kim Jong-il, no ha asistido al desfile, al que asiste un millón de coreanos y al que hasta ahora no había faltado. El evento es de tal imporantcia que hasta se han acuñado nuevas monedas conmemorativas.
Imagen de Kim Jong-il- (REUTERS)
Kim Jong-il fue visto en público por última vez el 14 de agosto, por lo que han aumentado las especulaciones sobre su estado de salud.
El secreto mejor guardado
Analistas y algunos medios de comunicación han afirmado en los últimos días que Kim Jong-il sufrió un colapso el mes pasado. Kim, quien tiene 66 años, presenta sobrepeso y está afectado por dolencias médicas crónicas.
Además, ha sido el foco de rumores persistentes en Corea del Sur acerca de su salud, pero su condición actual es uno de los secretos más custodiados del Estado comunista. "Hemos obtenido datos de inteligencia de que el presidente de la Comisión de Defensa Kim Jong-il habría colapsado el 22 de agosto," ha afirmado un funcionario de la embajada surcoreana en Pekín, según una cita publicada el martes por el diario Chosun Ilbo.
La misma publicación afirmó la semana pasada que cinco doctores chinos estuvieron visitando Pyongyang desde fines de agosto para tratar a un funcionario norcoreano de alto rango, posiblemente Kim. La agencia de inteligencia surcoreana no ha confirmado hasta ahora estas informaciones.
Sí se sabe que el mandatario norcoreano sufre de diabetes y problemas cardíacos. Pero el mismo Kim, en un encuentro el 2007 con el presidente surcoreano rechazó la especulación de que tenga alguna enfermedad debilitante.
¿Está muerto y le sustituye un doble?
Pero la polémica no acaba allí. En los últimos días, cercanos a la conmemoración del 60 aniversario, un analista japonés ha alimentado el mito asegurando que el dictador norcoreano está muerto y que le sustituye un doble, que asiste a las reuniones con altos mandatarios de otros países. Afirma este experto que incluso este doble se ha sometido a operaciones quirúrgicas para hacer más verosímil su parecido.
Hipocondríaco, alcohólico, paranoico...Son algunos de los calificativos que se han usado para describir a un hombre al que pocos conocen. Reportajes periodísticos y rumores alimentan lo que puede ser un boceto del perfil del dictador norcoreano Kim Jong-il. Se dice de él que le gusta demasiado el cognac, que ha llegado a beber diez vasos de vino de golpe en una reunión con líderes internacionales y que le gusta usar zapatos de plataforma para parecer más alto.
Como otros dictadores, es un gran aficionado a las películas de Hollywood -la BBC afirma que tiene más de 20.000 películas y que incluso ha escrito un libro.
Entre sus excentricidades figura que le gustan tanto las langostas que suele viajar siempre con una buena provisión de ellas y que le gusta tanto la gastronomía que no soporta comer sin sus palillos de plata.