Sábado, 11/2/2012 11:40
Sólo quedan tres días para las elecciones estadounidenses y las encuestas se aprietan. Barack Obama y John McCain están a apenas 72 horas de convertirse uno de los dos en el hombre más poderoso del planeta. Tanto uno como otro están concentrando sus esfuerzos en Estados que hace cuatro años dieron su apoyo a George Bush.
Demócratas y republicanos centran gran parte de sus últimos esfuerzos electorales en bastiones conservadores, en los que la derecha de EEUU ve peligrar su reinado ante la crisis económica y la impopularidad del actual Gobierno.
La batalla por la Casa Blanca en vísperas de la cita con las urnas del próximo martes se libra fundamentalmente en estados que votaron por el presidente George W. Bush en el 2004 y que ahora están en liza.
Obama se centra en los estados pro-Bush
El aspirante demócrata a la presidencia de EEUU, Barack Obama, hacía campaña este sábado en Colorado, Misuri y Nevada, tras visitar el viernes Iowa e Indiana, todos estados pro-Bush en el 2004.
Este domingo destinará su energía a Ohio, el estado que dio la victoria a Bush hace cuatro años y donde la balanza se inclina ahora del lado demócrata. Su agenda en Ohio incluye una aparición conjunta con el cantante Bruce Springsteen. Estará el lunes en Virginia, un estado fiel a la derecha desde las presidenciales de 1968 y donde la pelea está reñida.
La campaña del demócrata ha destinado más del 70% de su gasto publicitario entre el 21 y el 28 de octubre, un total de 21,5 millones de dólares (17,3 millones de euros), a estados republicanos, según los datos compilados por la Universidad de Wisconsin.
La ruta de McCain
El candidato presidencial republicano, John McCain, cuyas arcas están peor pertrechadas que las del demócrata, ha gastado 7,5 millones (6 millones de euros) en el citado periodo.
McCain estuvo este sábado en Virginia, donde pidió a sus seguidores que le ayuden a mantener el estado del lado republicano.
El senador por Arizona insistió en que su oponente aumentará los impuestos a los contribuyentes, una afirmación que replica el demócrata y que centra gran parte de la oratoria republicana en la recta final de esta larga campaña por la Casa Blanca. También visitó Pensilvania, que ha votado por los demócratas en las últimas cuatro elecciones y donde el republicano se resiste a tirar la toalla pese a que las encuestas dan a Obama una cómoda ventaja en el estado.
La agenda del senador incluye otra parada para este domingo en Pensilvania y una visita a Florida, un estado aliado de los republicanos en los dos últimos ciclos electorales y donde las apuestas señalan empate.
Últimos sondeos
Los últimos sondeos siguen situando a Obama en cabeza a nivel nacional, aunque su ventaja se ha estrechado.
'Real Clear Politics', un sitio de internet que realiza una media de las distintas encuestas, lo coloca ahora 6,5 puntos por delante. La campaña republicana sostiene que sus sondeos internos dan a Obama una superioridad de sólo cuatro puntos.
EEUU elegirá el martes que viene a su próximo presidente, renovarán la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 11 puestos de gobernador, y se depedirán después de ocho interminables años de George W. Bush.
La campaña del demócrata ha destinado más del 70% de su gasto publicitario a estados republicanos
McCain apura las últimas horas antes de las elecciones en la costa este