El presidente de EEUU, George W. Bush, afirmó hoy en San Petersburgo que la mejor manera para poner fin a la actual crisis en Oriente Medio es que "Hizbulá deponga las armas", y lanzó un llamamiento a Siria para que presione a esa milicia.
Bush se pronunció así en una rueda de prensa junto a su colega ruso, Vladímir Putin, ante el agravamiento de la situación en Oriente Medio, donde continúan los bombardeos israelíes en Líbano en represalia por el secuestro de dos de sus soldados a manos de la milicia Hizbulá.
El presidente norteamericano aseguró que hay que preguntarse por qué ha empezado la escalada de violencia, y señala a Hezbolá como culpable de la violencia. “La mejor manera de que cese la violencia es que Hezbolá deje las armas y pare sus ataques”, dijo en presencia del mandatario ruso Vladimir Putin. Bush ha pedido al régimen sirio que “use su influencia sobre Hezbolá”.