Lunes, 28/5/2012 11:01
La Secretaría de Marina (Semar) mexicana ha confirmado la muerte del narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, uno de los fugitivos más buscados, en un enfrentamiento con fuerzas de seguridad y militares en el estado de Morelos (sur del país).
El presidente Felipe Calderón ha calificado de "logro muy importante" la muerte del líder del cártel de Sinaloa, Arturo Beltrán Leyva, uno de los tres narcos más buscados de México.
"Esta acción representa un logro muy importante para el pueblo y el Gobierno de México y un golpe contundente contra una de las organizaciones criminales más peligrosas de México y del continente", celebró el mandatario mexicano, muy criticado por haber sacado al Ejército a las calles a combatir el narcotráfico.
Calderón confirmó que en el enfrentamiento entre narcotraficantes y efectivos de la Marina perecieron en total siete integrantes del cártel de Sinaloa, un efectivo de la marina y otro de las Fuerzas Especiales, según informa W Radio de México.
"Entre los delincuentes está Arturo Beltrán Leyva, líder de cártel de Sinaloa, aliado del grupo de los zetas y uno de los tres delincuentes más buscados por el gobierno federal y por autoridades de otros países", constató.
La noche del miércoles, la Secretaría de Marina (Semar) confirmó la muerte de Beltrán Leyva en un sangriento enfrentamiento donde murieron 7 integrantes del cártel de Sinaloa, una de las más poderosas organizaciones criminales de México.
La operación se ha llevado a cabo tras una "intensa labor de inteligencia" que terminó con el enfrentamiento armado en la localidad de Cuernavaca. La detención del ahora fallecido se había convertido en uno de los principales objetivos de la Procuraduría General de la República (PGR).
El líder narcotraficante, que escapó de una redada para capturarlo el pasado mes de mayo, falleció en un enfrentamiento entre presuntos sicarios y efectivos de Infantería de Marina en la localidad de Cuernavaca.
Los vecinos del lugar le relataban a W Radio que vivieron un infierno durante la noche del miércoles. "Nos la pasamos tirados en el suelo, a oscuras y en silencio, sólo percibíamos los gritos, los bombazos, los disparos", admitía un vecino que desconocía que cerca de su casa vivía uno de los mafiosos más peligrosos de México.
Además de Beltrán Leyva, originario de Sinaloa, en la costa pacífica mexicana, murieron otros cuatro supuestos delincuentes, así como un quinto que aparentemente se suicidó al verse rodeado. "También resultaron heridos tres elementos de la Armada de México por ataque con granadas", señaló la nota, aunque aclaró que sus vidas no corren peligro.
Julián Andrade, un experto en seguridad, explica en W Radio cómo se realizó el operativo que permitió la caída del líder del narcotráfico (Escucha la entrevista)
Arturo Beltrán Leyva, también conocido por sus alias ''La Muerte'', ''El Barbas'', ''Jefe de los Jefes'' o ''El Botas Blancas'', tiene el dudoso honor de aparecer en la lista de narcotraficantes más buscados en todo el mundo, algo que demuestra que su poder e influencia en el mundo de las drogas trasciende Colombia, México y Estados Unidos.
Arturo Beltrán Leyva, junto con sus hermanos Hector, Mario, Carlos y Alfredo ejercieron de poderosos comandantes del cártel de Sinaloa bajo el liderazgo de Joaquín Guzmán Loera, alias ''El Chapo'' hasta la detención de Alfredo, conocido por el alias ''El Mochomo''. Los hermanos Beltrán tenían a su cargo a dos grupos de sicarios conocidos como ''Los Pelones'' y ''Los Güeros'' con presencia en los estados de Guerrero y Sonora, respectivamente.
Los hermanos Beltrán Leyva, uno de los clanes principales que controlan las rutas del tráfico de drogas en el centro y sur del país, rompieron con Guzmán Loera en enero de 2008 tras la detención de Alfredo por las fuerzas especiales y se unieron a los jefes del cártel del Golfo, organización criminal ligada a ''Los Zetas'' que controla el trafico de drogas hacia el estado de Texas y la costa este de Estados Unidos.
Beltrán Leyva, junto con Guzmán y otros narcotraficantes, fue acusado en Estados Unidos de introducir unas 200 toneladas de cocaína y heroína entre 1990 y 2008 en territorio estadounidense. El Gobierno mexicano se comprometió a dar una recompensa por su cabeza de 2,4 millones de dólares.
En el operativo donde ha muerto el capo del narcotráfico mexicano, cayeron muchos de sus guadaespaldas. La Secretaría de Marina confirmó la muerte de 7 narcos