La camorra dispara también a los menores. La noche del sábado, en el barrio napolitano de Secodigliano, cinco menores de entre 12 y 16 años han resultado heridos a causa de los disparos de un comando formado por cuatro personas. Los sicarios que llevaban puesto el casco de motorista, han descargado sus pistolas, unas cuarenta balas, sobre el grupo de jóvenes.
Por fortuna, el mueble billar en el que jugaban les ha salvado la vida aunque todos ellos han resultado heridos en las piernas. Según la policía de Nápoles, se trataría de una represalia mafiosa entre clanes y contra el propietario del local.
No muy lejos, otro grupo camorrista asesinó de madrugada y en la calle a seis ciudadanos africanos hace apenas un mes.
Desde entonces el Gobierno de Berlusconi mantiene un despligue permanente de unidades del ejército y fuerza especiales de la policía en la zona. Más de mil hombres que por el momento asisten impotentes a las demostraciones de fuerza por el control de territorio de las bandas armadas.