El próximo lunes 6 de octubre se organizará la primera sesión de la venta pública de la casa en Sars-la-Buissière (sudoeste de Bélgica), donde Dutroux mantuvo secuestradas a varias chicas en un pequeño reducto en el sótano disimulado por un armario metálico.
El alcalde quiere parar la venta porque teme que sea comprada por "alguien con malas intenciones que la convierta en un museo del horror".
La propiedad tiene una superficie de 4.168 metros cuadrados y en la descripción para la venta se destaca: "amplia casa con partes en estado ruinoso, vivienda para renovar, taller, con terreno y huerto, en el centro de la localidad".
El "caso Dutroux" saltó a las primeras páginas de los periódicos el 13 de agosto de 1996, cuando la policía atrapó al pederasta, a su mujer y a otro de sus cómplices.
Dos días más tarde eran liberadas las niñas Sabine Dardenne y Laetitia Delhez, a las que Dutroux tenía secuestradas en el sótano de la casa.
Poco después, los investigadores exhumaron los cadáveres de otras cuatro víctimas, Julie y Mélissa (ambas de ocho años) y An y Eefje (de 17 y 19 años, respectivamente), enterradas por Dutroux tras haberlas violado en repetidas ocasiones y dejado morir de inanición.