El Congreso de EEUU ha inaugurado su nueva legislatura marcada por nuevos rostros y la mayor representación hispana de la historia, con el reto de resolver, pese a las divisiones, asuntos clave como el gasto público, la deuda nacional, las restricciones a las armas y la inmigración ilegal.
El legislador republicano John Boehner, llama al orden con el mazo del presidente de la Cámara de Representantes de EEUU- (EFE/ SHAWN THEW)
En medio de ceremonias protocolarias, el legislador republicano por Ohio, John Boehner, fue reelegido por otros dos años como presidente de la Cámara de Representantes, pese a la oposición de varios conservadores que no le perdonan haber votado a favor de un polémico plan fiscal bipartidista el martes pasado.
Tras ser reafirmado en el cargo con 220 votos -nueve republicanos se abstuvieron o votaron por otra persona-, Boehner tomó juramento a los miembros de la Cámara Baja, incluyendo los 82 nuevos representantes.
En su discurso, Boehner ha reiterado su queja de que la deuda nacional, que ha superado los 16 billones de dólares, está afectando al desarrollo económico de EEUU, aunque señaló que el Congreso afronta nuevas "oportunidades" para responder a los problemas más apremiantes del país. El "Sueño Americano" estará en peligro siempre que no se elimine el "peso del ancla de la deuda" para "liberar a nuestra economía", ha advertido.
La 113 sesión del Congreso votará este viernes la primera partida de fondos para los damnificados por el huracán 'Sandy'.
En la lista de temas pendientes se incluyen asuntos decisivos como elevar el techo de la deuda nacional para evitar que EEUU caiga en mora; recortes al gasto público por unos 110.000 millones de dólares; medidas para restringir el acceso a las armas de fuego, y reformas a los programas de beneficencia social.
La reforma migratoria, para regularizar a once millones de indocumentados, es otra de las prioridades, después de que el presidente Barack Obama lograra la reelección gracias al voto hispano.
Tras los comicios del pasado 6 de noviembre, los republicanos mantienen el control de la Cámara Baja, de 435 escaños, pero los demócratas ganaron algunos escaños en ese órgano y retienen el control del Senado, compuesto de 100 escaños.
En la nueva sesión, los hispanos hicieron historia al aumentar sus números de 24 a 28 en la Cámara Baja, y de dos a 3 en el Senado.
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espero y deseo un cambio radical de la politica americana como antaño,el negocio se realizaba con mercancias y en estos ultimos años la globalizacion a servido para cambiarlo negociandose con valores y dinero en muchos casos irreales,me alegro del palo que se habran llevado mas de una rata especuladora con el pacto fiscal en los estados,un pais demasiado poderoso que no se ha dejado comer por estas ratas.con union y determinacion saldremos de la crisis,el siguiente paso que daran sera atacar a dichos especuladores para que no vuelva a suceder lo mismo.
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