El Consejo Constitucional ha dado carta de validez a la polémica medida introducida en la nueva ley de inmigración aunque con restricciones. En concreto, los sabios señalan que la prueba deberá hacerse teniendo en cuenta que "la filiación del niño extranjero será la que contemplen las leyes del país de su madre" y que, en cualquier caso, debe ser "un último recurso una vez agotadas todas las comprobaciones legales por los servicios consulares franceses".
De esta manera, los sabios introducen nuevas condiciones a una medida que ya ha sido muy restringida durante el trámite parlamentario. Para algunos juristas, su aplicación será casi nula dados los requisitos requeridos.
El máximo órgano en materia constitucional en Francia, por el contrario, ha declarado inconstitucional otra medida de la ley que abría la puerta a la realización de sondeos y encuestas referidas a la raza o a la etnia.
La decisión tiene, además, una interpretación política ya que los expresidentes Chirac y Giscard, poco favorables a Sarkozy, son miembros del Consejo y supone una medio desautorización de la política de inmigración del nuevo presidente.