La Casa Blanca considera responsable a Siria de los incendios perpetrados contra las Embajadas de Dinamarca y Noruega en Damasco ayer, y asegura que estos actos nunca ocurren sin la aprobación del Gobierno local.
En un comunicado difundido desde el rancho del presidente estadounidense, George W. Bush, en Texas, Washington asimismo condena los incidentes ocurridos en las dos embajadas así como en las oficinas de la diplomacia chilena. "Consideraremos a Siria responsable de esas manifestaciones violentas ya que no tienen lugar en ese país sin el conocimiento y aprobación del Gobierno", ha indicado el secretario de prensa, Scott MacClellan.
Miles de manifestantes sirios salieron a la calle el sábado para protestar por la publicación en Occidente de las caricaturas del profeta Mahoma, prendiendo fuego al edificio que alberga la Embajada de Noruega en la capital tras haber hecho lo mismo con la Embajada danesa, que además agogía también las de Suecia y Chile
"El Gobierno de Siria fracasó en suministrar protección a las sedes diplomáticos, y no advirtió de los actos de violencia, lo que es inexcusable", ha añadido McClellan.