A las siete de la mañana (hora española) ha comenzado el cese de hostilidades entre el Ejército israelí y las milicias de Hezbolá pactado en la resolución 1701 adoptada el viernes por unanimidad en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La medida implicará el despliegue de una fuerza multinacional amparada por la ONU en el sur del Líbano, donde el gobierno de Beirut también deberá enviar a unos 15.000 soldados.
Líbano trata de recuperar la normalidad después de 33 días de intensos bombardeos. En las primeras horas del alto el fuego, las autoridades han comenzado a reconstruir el aeropuerto de Beirut y algunos puertos destruidos por la aviación y los buques de guerra israelíes. Además, cientos de libaneses han emprendido el regreso a sus casas situadas en el sur del país, algunos sólo para comprobar si éstas siguen en pie.
Poco después del inicio del alto el fuego, se han producido tres incidentes, según informan las autoridades militares de Israel. En estos incidentes, seis militantes de la milicia chií libanesa Hezbolá han muerto.
Horas antes del comienzo del cese de las hostilidades se siguieron sucediendo los ataques. Aviones de combate israelíes atacaron Baalbek y el Valle de Bekaa, al este del Líbano. Durante la jornada de ayer al menos 38 civiles libaneses y cinco soldados israelíes murieron en distinos puntos del país y Beirut volvió a ser bombardeada.
Advertencia israelí: "La Defensa israelí volverá"
Dos horas antes de que entrase en vigor el alto el fuego en territorio libanés, aviones israelíes dejaron caer pasquines sobre Beirut en los que se advertía que las tropas tomarán represalias contra cualquier ataque lanzado contra soldados de su país desde el Líbano. Los papeles dirigidos a los ciudadanos libaneses aseguraban que Hezbolá sirve a los intereses de sus patrones iraníes y sirios, y "ha traído la destrucción, el desplazamiento y la muerte".
"¿Será capaz usted de pagar este precio otra vez?", señalaban los pasquines."La Defensa israelí volverá y actuará con la fuerza requerida contra cualquier acto terrorista que sea impulsado desde el Líbano contra el Estado de Israel", añadían.
| El Ejército israelí informó ayer de que el hijo del escritor pacifista israelí David Grossman murió en Líbano, apenas tres días después de que el eterno candidato al premio Nobel de Literatura exigiera a su Gobierno un alto el fuego con la milicia Hezbolá. El sargento Uri Grossman, de 20 años, perdió la vida por un misil antitanque en el marco de la ofensiva terrestre de gran envergadura que Israel ha emprendido en el sur de Líbano. David Grossman, junto a las también figuras literarias de primer nivel mundial Amos Oz y Abraham B. Yehoshua, publicaron la semana pasada en el diario Haaretz un anuncio a toda página en el que pedían a Israel que pactase "un alto el fuego mutuo e inmediato". "Israel ya ha superado con creces su derecho de defensa propia. Nuestra respuesta se nos ha ido de las manos. No es verdad que por llegar al río Litani vayamos a acabar con la amenaza de los cohetes. No debemos caer en la trampa de Hezbolá en el sur de Líbano. Además, de intensificarse esta guerra caería el Gobierno de Beirut, habría más caos y sacaría provecho Hezbolá. Debemos prevenir ese escenario catastrófico", ha señalado Grossman. |