Lewis "Scooter" Libby, el ex jefe de Gabinete del vicepresidente Dick Cheney, ha sido declarado hoy culpable de cuatro de los cinco cargos contra él por obstrucción a la justicia, perjurio y falso testimonio. Libby fue absuelto de mentir al FBI, el quinto cargo que afrontaba. El ex asesor de Cheney afronta una pena de 25 años de prisión.
Cheney ha declarado tras conocerse la sentencia que se siente "muy decepcionado".
Libby dimitió a finales de 2005 cuando fue acusado de mentir a los investigadores federales que buscaban determinar quién filtró a la prensa el nombre de la ex espía de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Valerie Plame. El veredicto se conoció en el décimo día de deliberaciones que siguieron a un juicio de cinco semanas.
Libby es el único acusado en el conocido como "caso Plame", que arrancó tras la publicación en la prensa del nombre de la agente secreta en julio de 2003.
Una filtración por venganza
La filtración se produjo poco después de que el marido de Plame, el ex embajador Joseph Wilson, publicase un artículo en el periódico "The New York Times" en el que acusaba a la Casa Blanca de utilizar motivos falsos para justificar la invasión de Irak en marzo del 2003.
El fiscal Patrick Fitzgerald mantiene que Libby se enteró de la identidad de Plame a través de Cheney y otros funcionarios en junio de 2003 y que posteriormente compartió la información con periodistas. Fitzgerald no ha acusado a nadie de identificar a drede a Plame, revelación considerada delito en EEUU.
Los abogados del ex alto funcionario de la Casa Blanca mantuvieron durante todo el juicio que su cliente se había convertido en un chivo expiatorio y que no mintió a propósito en sus declaraciones. Según la defensa, las incongruencias en las declaraciones de Libby obedecían a un problema de memoria.