Francia ha defendido este martes en su reunión con la Comisión Europea que la libre circulación de personas en territorio comunitario no puede ser incondicional, en referencia a la deportación de gitanos rumanos y búlgaros a sus países de origen.
El ministro francés de Inmigración, Eric Besson, ha afirmado en Bruselas que "el logro europeo de la libertad de circulación es extraordinario pero no puede ser incondicional ni tampoco un pretexto para la realización de actividades ilícitas y, en particular, el tráfico seres humanos".
Besson, que se ha reunido con las comisarias europeas de Interior y Justicia, Cecilia Malmstrom y Viviane Reding, ha defendido la compatibilidad de las deportaciones con el derecho comunitario y con "los valores de la República" y ha pedido a la Comisión Europea cooperación para luchar contra las mafias que trafican con seres humanos y en favor de un plan de integración de la comunidad romaní en los Veintisiete.
Estoy de acuerdo con el comentario 23. Todo el mundo tiene derecho a mejorar, pero trabajando, no viviendo a costa de nuestros impuestos y de nuestras cotizaciones
Esto es mirar para otro lado. Son personas que intentan sobrevivir, con ningún medio, ni preparación. Son los Estados los que deben tomar conciencia de ello y mediante políticas activas, conseguir que aprendan un oficio, una actividad que les permita desenvolverse. Lo que no es admisible, claro, es que vengan a otros paises a delinquir.
Al final todo se reduce al "tanto tienes tanto vales".Si los inmigrantes tuvieran pasta, pocos/as les toserían. No estoy por la labor de que tengan más oportunidades que yo, simplemente porque si, ahora sí creo que tienen todo el derecho a perseguir una vida mejor. Muchos españoles ¿se olvidan? o prefieren no acordarse de su pasado reciente. Han emigrado a otros países, han vivido en sus carnes, la soledad, la incomprensión... y ahora actuando como "nuevos ricos" quieren que otros pasen y paguen por lo mismo. ¿Todos los gitanos que están expulsando de Francia son delincuentes? O simplemente, como hay que empezar por alguna etnia les ha tocado y a aguantarse.
Yo no se los demás españoles, pero yo no soy una hermanita de la caridad... Y yo desde luego no quiero en mi país personas venidas de otros países que deteriores mi calidad de vida y mi bienestar. Y creo que tengo derecho a que mi opinión sea tenida en cuenta aunque no sea compartida por otros. Y si somos mayoría, que es lo que creo, lo que debe prevalecer entonces es una política restrictiva para aquellas personas que al venir supongan una distorsión social, una amenaza a la seguridad y tranquilidad de la convivencia respetuosa, y una carga para el estado, y por tanto para los contribuyentes. No se trata de convencer a nadie de mis opiniones, sino de ver si esta opinión es mayoritaria. Y lo lamentable es que en este país se pase del sentir de la mayoría en muchas cosas.
Totalmente deacuerdo, a joder a su casa.
Eric Besson, ministro de Inmigración francés, tras su reunión en la Comisión Europea / AFP