Lunes, 28/5/2012 16:28
La visita del primer ministro británico, Gordon Brown, ha sido anunciada por la television iraquí y no por Dowing Street. Se espera que esta visita sirva para dar un empuje al trasvase de competencias hacia el gobierno iraquí y reducir la violencia sobre todo en la zona de Basora donde aún están operativas algunas tropas británicas. Por su parte, Barack Obama, el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, se entrevistará en Afganistán con las tropas allí desplazadas.
En la tercera visita a Irak de Brown desde que accedió al cargo en junio pasado, el primer ministro se entrevistará con su homólogo iraquí, Nuri al Maliki, según ha informado la cadena estatal de televisión iraquí Al Iraqiya. Brown también se reunirá con otros responsables políticos del país árabe.
Bagdad también era un destino que había pasado por la agenda de Obama, aunque finalmente éste haya recalado en afganistán. El candidato republicano, John McCain, apuntó que Obama podría ir también a Irak y, aunque medios estadounidenses habían dado por hecho de que sería durante esta gira, la campaña del senador demócrata no lo había confirmado por razones de seguridad.
En su visita a Afganistán, Obama tiene previsto reunirse con el presidente afgano, Hamid Karzai, así como con otros miembros del Gobierno y con los generales estadounidenses presentes en el país, según las fuentes, que no precisaron la duración de la visita.
La gira de Obama, por países de Europa y Oriente Medio, incluye Israel, Jordania, Francia, Alemania y el Reino Unido.
El Reino Unido, principal aliado de EEUU en la invasión de Irak en marzo de 2003, mantiene 4.100 efectivos militares en el país, confinados en una base militar cercana al aeropuerto internacional de Basora, a 550 kilómetros al sur de la capital iraquí.
Las tropas británicas cedieron el control de la seguridad al Ejército iraquí en la provincia de Basora en diciembre pasado.
El mando militar británico quería proceder, según algunas informaciones, a la retirada de unos 1.500 soldados de Irak, pero ese plan se frustró tras la violencia que estalló el pasado marzo esa provincia.
En un discurso el pasado 15 de julio, Barack Obama reiteró su compromiso de acabar la guerra de Irak si gana las elecciones e insistió en que tras lograr ese objetivo se concentrará en luchar contra Al Qaeda y los talibanes en Afganistán.
Explicó que la excesiva concentración en Irak ha propiciado un deterioro de la situación en Afganistán y hecho posible que el grupo terrorista Al Qaeda refuerce su santuario en las regiones tribales de Pakistán.
De los casi 53.000 militares de la OTAN desplegados en Afganistán, cerca de la mitad son estadounidenses, y Washington tiene además bajo mando directo a otros 12.000 soldados.