Las vacaciones del primer ministro británico, Gordon Brown, serán haciendo trabajo voluntario. Su homólogo ruso, Vladmir Putin paseará por Siberia, mientras que el presidente francés, Nicolás Sarkozy nada en el Mediterráneo. Los líderes del mundo se toman un descanso mientras que Brown se pone a trabajar.
Al contrario que el antecesor de Brown, Tony Blair, que toma el sol en Florida y Barnados junto a estrellas del pop, el actual premier siempre prefirió tener los pies más en la tierra. El primer ministro no saldrá de su país.
Se quedará en Escocia haciendo trabajo comunitario en su distrito electoral de Kircaldy. Según The Guardian se trata de una estrategia de relaciones públicas y su equipo de Downing Street todavía no ha revelado qué tareas realizará el primer ministro.
Además del trabajo por el bien de la comunidad, durante las cuatro semanas de vacaciones también habrá algo de distensión con la familia en el mismo país. Después de todo, el reino se encuentra en crisis y muchos británicos se quedarán en casa este año.
Brown es esperado en Lake District, Inglaterra. Por lo demás, en su lista de deseos para las vacaciones figura: Jugar con sus dos hijos y ver los acontecimientos deportivos más importantes de las últimas semanas, dado que la crisis no le dejó tiempo de seguirlos en directo.