Por un lado, se ha mostrado "alegre" por la liberación de varios de los prisioneros que llevaban años retenidos por las FARC, pero a la vez no ha ocultado que tiene "una preocupación inmensa por el estado de salud de mi mamá". Según ha podido saber, ha dicho: "está empeorando de manera extremadamente rápida cada día".
Concretamente, sobre el estado de salud de Betancourt, Melanie ha afirmado que su madre: "está sufriendo una hepatitis B y no es la primera vez".
"Quiero creer que las FARC van a entender que en condiciones tan extremas de vida o muerte harán un nuevo gesto", ha manifestado esperanzada.
La esperanza es lo último que se pierde y como ha declarado: "De todas maneras, nosotros seguiremos movilizados para hacer un esfuerzo humanitario para que se logre la liberación de todos los secuestrados".
Ingrid, botín de las FARC
Tres estadounidenses, tres políticos y, sobre todo, Ingrid Betancourt, además de 33 policías y militares, es el "botín" que aún tiene la guerrilla colombiana de las FARC, tras la liberación el miércoles de cuatro ex congresistas.
Su suerte está en el limbo, a tenor de las declaraciones reiteradas del secretariado, o mando supremo, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de las del Gobierno colombiano.