El nuevo presidente de Francia, François Hollande, ha recalcado su intención de abrir "una nueva vía" en Europa, en su primer discurso tras haber sido investido oficialmente como jefe del Estado.
El presidente saliente, Nicolas Sarkozy, estrecha la mano de su sucesor, François Hollande , a las puertas del Palacio del Elíseo.- (REUTERS)
François Hollande ha sido investido como séptimo presidente de la Vª República francesa durante una ceremonia que ha comenzado a las diez de la mañana en el Palacio del Elíseo con el traspaso de poderes por parte de Nicolás Sarkozy durante una entrevista de algo más de media hora, a cuyo término Hollande y su compañera, Varlerie Trierweiler, han despedido a Sarkozy y su esposa, Carla, que han recorrido la alfombra roja hasta el coche oficial agarrados de la mano.
En su discurso de investidura, ante 400 invitados, François Hollande ha querido lanzar un mensaje de confianza a los franceses aunque ha reconocido que es consciente de la difícil situación económica que atraviesan Francia y Europa. En este sentido, ha reiterado que propondrá a los socios europeos "un nuevo Pacto que unirá a la reducción necesaria de la deuda pública, la indispensable estimulación de la economía".
Un mensaje que transmitirá personalmente esta tarde a la canciller Ángela Merkel en el encuentro que ambos tienen previsto en Berlín. Antes y tras un almuerzo con los antiguos primeros ministros socialistas en el Palacio del Elíseo, el nuevo Presidente francés rendirá sendos homenajes a dos personalidades de la República: Jules Ferry, padre de la escuela pública y laica, y la investigadora Marie Curie.
Este mediodía, ya ha rendido homenaje al soldado desconocido en el Arco del Triunfo de París tras subir los Campos Elíseos a bordo de un vehículo con motorización híbrida eléctrica y diésel, un gesto más en el ejercicio del poder que Hollande quiere diferenciar claramente del de Nicolas Sarkozy.
Los actos protocolarios se terminan con la tradicional recepción en el Ayuntamiento de París.