Cuatro días después de la cumbre de la OTAN, François Hollande ha viajado hasta Afganistán para explicar a las tropas francesas allí desplegadas la decisión de retirarse antes de que termine el año.
El presidente de Francia, François Hollande, ha visitado a los soldados franceses en Afganistán- (REUTERS/Joel Saget/Pool)
"Hay que explicar también a las tropas que su misión se va a consumar muy pronto y que de manera ordenada y con un gran orgullo nos vamos a retirar al pasar a los propios afganos la gestión de su territorio y la defensa de su soberanía", ha explicado el Presidente francés a su llegada a Kabul a las seis y diez de esta mañana -hora de París-.
La visita, que se ha mantenido en secreto por motivos de seguridad, ha comenzado en la base francesa de Nijrab, en Kapisa, a unos 40 kilómetros de Kabul. Ante los soldados allí destacados, el presidente francés ha justificado la decisión por el hecho de que "la amenaza terrorista que pesa sobre nuestro territorio y sobre el de nuestros aliados desde Afganistán, si no ha desparecido por completo, sí ha sido en parte yugulada". En la capital afgana, Hollande ha mantenido un encuentro con el Presidente afgano, Hamid Karzai, y, en la embajada de Francia, ha mantenido una serie de entrevistas con representantes políticos y tribales.
Aún no se ha desvelado la modalidad logística que se elegirá para llevar a cabo la salida de las tropas aunque la que tiene más probabilidades es a través de la base que Francia tiene en Abu Dabi y duraría nueve meses.