Sábado, 11/2/2012 00:24
La investigación sobre la muerte de cinco inmigrantes en el asalto a la valla de Ceuta ha revelado que, al menos dos de ellos (los que fueron encontrados en territorio español), recibieron disparos de bala. Ante las acusaciones de que los proyectiles fueran disparados desde la zona española, la Guardia Civil ha hecho público esta noche un informe donde se excluye que sus agentes realizaran tiros con fuego real.
Según estas fuentes de la investigación, al menos uno de los tres subsaharianos que han aparecido sin vida en territorio marroquí presentaba varios impactos de perdigón, una munición que no utiliza la Guardia Civil y que es similar a la que emplea la Gendarmería marroquí.
En cambio, la agencia oficial de prensa marroquí MAP ha afirmado que los cinco subsaharianos muertos esta madrugada fueron abatidos por disparos de la Guardia Civil. Esta agencia cita como fuentes algunos de los inmigrantes que no consiguieron saltar la valla.
Sin embargo, la Guardia Civil ha realizado un informe en el que se excluye que sus agentes hicieron algún disparo de fuego real con armas reglamentarias y que por lo tanto no han podido causar heridas mortales. Además, el informe asegura que los expertos en balística desplazados a Ceuta concluyen que los proyectiles examinados no se corresponden con la munición utilizada por la Guardia Civil.
Todos estos datos no han sido confirmados por el presidente de Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, quien sólo ha anunciado el acuerdo alcanzado con su homólogo marroquí, Driss Jetú, para realizar una "investigación inmediata" para aclarar lo sucedido.
Asaltos a la valla fronteriza de Ceuta y de Melilla
Ambos dirigentes, que han celebrado en Sevilla la VII Reunión de Alto Nivel bilateral, han expresado su dolor por la tragedia y han garantizado que "con la máxima transparencia" darán a conocer los datos de la investigación.
El suceso se producía en la madrugada del miércoles al jueves, cuando medio millar de inmigrantes asaltaban la valla fronteriza de Ceuta. Cinco inmigrantes fallecían y otras 115 resultaban heridas. Horas después, Marruecos abortaba otro intento masivo, esta vez a través de la doble valla de Melilla.