El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ha pedido este jueves a la coalición internacional que reconsideren sus políticas y destruyan los santuarios de los terroristas en el país vecino, en Pakistán
"La guerra contra el terrorismo no se hace en las aldeas o las casas de Afganistán, sino en los santuarios y las fuentes del terrorismo, que se encuentran fuera de Afganistán".
Con estas firmes palabras Hamid Karzai pedía a sus socios occidentales que acabaran con los refugios de los talibanes, ubicados al otro lado de la frontera, en territorio de Pakistán.
Los documentos publicados por la organización Wikileaks apuntan a un posible apoyo de los servicios secretos pakistaníes a la insurgencia talibán. Por ello, el presidente afgano exige un cambio en la política de los aliados hacia Islamabad.
Estos informes confirman, según Karzai, las sospechas de su Gobierno sobre la existencia de redes integristas que atacan su país. Espera que, tras la revelación de Wikileaks el mundo no les ignore más.
"Nosotros -ha dicho desde Kabul- no tenemos el poder para destruir los santuarios de los terroristas, pero nuestros socios internacionales sí lo tienen".