El primer ministro de Australia ha dimitido esta noche ante la posible derrota de su partido en las elecciones legislativas del mes de octubre. El laborista Kevin Rudd deja en el cargo a la número dos de su Gobierno, Julia Gillard, que se ha convertido en la primera mujer al frente del gobierno australiano.
Rudd ha presentado su dimisión a consecuencia de las duras críticas que estaba recibiendo en el seno de su propia formación. La cúpula del Partido Laborista había sido convocada este miércoles a una votación interna en la que se tenía que ratificar a Rudd o bien decidir su relevo. Sin embargo, la reunión no ha llegado a producirse, porque el primer ministro ha decidido no presentarse y dejar el mando en manos de su ''número dos'', Julia Gillard, ante su más que previsible derrota.
La popularidad de Rudd entre la población australiana estaba en declive desde el pasado mes de abril, debido en parte su incapacidad para sacar adelante la ley de control de emisiones contaminantes y un impuesto a las actividades mineras. La investidura de Julia Gillard como primera ministra de Australia se producirá este jueves. Tras el acto, se convertirá en la primera mujer que ocupa en el país el puesto de primera ministra. El secretario del Tesoro, Wayne Swan, ocupará la vacante de Gillard como viceprimer ministro.