Sábado, 11/2/2012 00:36
"La reconciliación es la llave para salvar Irak". Son palabras del primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, encargado de abrir la reunión que se celebra en Bagdad entre los miembros permanentes del Consejo General de la ONU y los países fronterizos de Irak. Pero más concretamente, todas las miradas están puestas en una mesa en común entre Estados Unidos y dos de sus principales enemigos: irán y Siria.
El objetivo del encuentro es hallar una salida a la violencia sectaria de Irak, tratar de evitar que el conflicto entre suniés y chiíes se extienda más allá de las fronteras de Irak y preparar una conferencia de ministro de Asuntos Exteriores para avanzar hacia la seguridad del país mesopotámico. Pero en realidad, el acuerdo entre los participantes en la cumbre de Bagdad no parece fácil, precisamente por la tensión que existe entre Washington, Teherán y Damasco.