El gobernador de Menderes, distrito donde se ha producido la tragedia, ha precisado que 31 de los fallecidos son niños, incluidos tres bebés. Según Tahsin Kurtbeyoglu, la mayoría de los inmigrantes eran sirios e iraquíes. Hasta el momento se ha rescatado con vida a 46 personas.
Miembros de la guardia costera turca buscan el barco naufragado en la costa del distrito de Menderes, en Esmirna, al oeste de Turquía- (EFE)
Según ha informado la agencia privada Dogan, el barco aparentemente chocó contra un arrecife tras alejarse unos 50 metros de la costa. Entre los muertos hay 31 niños, según ha precisado el gobernador de Menderes, Tahsin Kurtbeyoglu.
En el barco se hallaban unas cien personas, y la mayoría de las mujeres y niños intentaban resguardarse del frío en la bodega del barco, cuando sobrevino el desastre. Según las informaciones disponibles, los pasajeros eran sirios e iraquíes. De hecho, fuentes opositoras al régimen de Al Asad aseguran que al menos 30 de los fallecidos eran sirios que huían del país.
Hasta el momento se ha rescatado con vida a 46 personas, según la agencia Anatolia, entre ellas el capitán y su ayudante, que han sido detenidos. Todos los rescatados se encuentran bien de salud, según esta fuente. Según los testimonios de los refugiados, éstos habían pagado a los dos organizadores para que les llevasen de forma clandestina a Inglaterra.