El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha afirmado hoy que no planea ampliar el estado de sitio a otras regiones del país si los opositores autonomistas cesan sus ataques contra las instituciones estatales y las infraestructuras energéticas. El Gobierno de Bolivia declaró esta noche el estado de sitio en el departamento de Pando, en el norte del país, ante la 'violencia desbordada' en la región y 'un creciente número de víctimas'.
Los gobiernos de las regiones petroleras de Bolivia, piden más autonomía, y han logrado bloquear con sus protestas la mitad de las exportaciones de gas a Brasil y todo el cargamento destinado a Argentina. Durante los últimos días la violencia desatada en estas zonas ha hecho reaccionar al Gobierno boliviano, que ha comenzado a tomar medidas.
"Si los prefectos (gobernadores) devuelven las instituciones del Estado, si dejan de atentar contra el patrimonio del pueblo que son los gasoductos y las refinerías, no hay por qué pensar en la ampliación del estado de sitio", ha afirmado Morales en una conferencia de prensa con corresponsales extranjeros.
Anteriormente, el ministro de Defensa, Wálker San Miguel, leyó ante los periodistas en el Palacio de Gobierno de La Paz un decreto aprobado ayer por la tarde que establece una situación excepcional de "extrema gravedad" para "garantizar la vida" y "los intereses de la colectividad" en el departamento de Pando.
El estado de sitio conlleva, entre otras restricciones, la prohibición de portar armas de fuego, armas blancas, materiales explosivos y de circulación de más de tres personas juntas y vehículos entre la media noche y las seis de la madrugada.
Esta medida también supone la prohibición de organizar mítines, reuniones políticas y manifestaciones y la necesidad de pedir un salvoconducto a la policía departamental de Pando para poder viajar fuera de la región.
El Gobierno de Bolivia ha confirmado hoy que 16 personas murieron en los enfrentamientos armados ocurridos en los últimos días en la región norteña.
Momentos de terror
"Pando vive momentos de terror y de violencia desbordada" según afirmó el ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, quien aseguró que se ha cometido una 'masacre' en la zona en el enfrentamiento armado entre civiles ayer en la localidad de Porvenir.
Tras este choque, la ciudad ha vivido saqueos y actos vandálicos, añadió Rada, quien subrayó que la violencia en este departamento ha causado 'crímenes de lesa humanidad' y 'una gran conmoción interna' en esta región.
La comparecencia de los ministros, que estuvieron acompañados del Alto Mando militar, tuvo lugar minutos después de que el presidente del país, Evo Morales, recibiera al prefecto (gobernador) de Tarija, Marío Cossío, que acudió a La Paz en representación de sus colegas autonomistas para intentar abrir un proceso de diálogo.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció esta noche una reunión de mandatarios de los 12 países de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) el próximo lunes en Santiago de Chile para tratar sobre la crisis de Bolivia.
En declaraciones a un programa de la televisión estatal venezolana, Chávez dijo haber hablado en las últimas horas con sus colegas de Bolivia, Evo Morales; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Argentina, Cristina Fernández; Chile, Michelle Bachelet; Paraguay, Fernando Lugo; Ecuador, Rafael Correa, y Colombia, Álvaro Uribe.
Chávez indicó que les había planteado a sus colegas actuar "a tiempo, no después de que haya cinco o diez mil muertos en Bolivia, y después de que hayan derrocado a Evo".
"Hay un golpe de estado en marcha. Están tumbando a Evo en nuestras propias narices y eso va a generar un impacto terrible, una catástrofe en Suramérica", afirmó.
"¿Quién está detrás de todo esto?", preguntó Chávez, antes de añadir: "Tenemos allá un personaje que es presidente de EEUU que sabe que le quedan pocos meses y está acelerando los planes para dejar encendida, como un enjambre suelto, América Latina, y tenemos que parar eso y hemos trabajado duro para pararlo".