La explosión de un coche bomba cerca de la principal agencia de Inteligencia paquistaní en un barrio militar de Peshawar ha dejado al menos diez muertos y una treintena de heridos según el último balance ofrecido hoy viernes por las autoridades paquistaníes.
El incidente se ha producido a las 6:45 hora local cerca de un estadio deportivo del Ejército paquistaní en uno de los barrios más exclusivos de la capital de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP). La potente deflagración ha provocado además daños materiales en los edificios colindantes.
Las autoridades no han confirmado las causas de lo ocurrido aunque la cadena Geo Tv apunta que el ataque se ha producido después de que la Policía impidiese la entrada al recinto de la agencia de Inteligencia Inter-Servicios (ISI) de un vehículo en cuyo interior viajaba un terrorista. Ante la negativa de las autoridades, el miliciano se inmoló.
Un portavoz del Ejército ha explicado que el blanco del ataque era el edificio del servicio de inteligencia, el cual quedó completamente destruido tras el incidente. "Ha sido la mayor explosión que he escuchado en la vida", dijo Asad Ali, uno de los residentes de la zona. La potente deflagración, que se ha escuchado en toda la ciudad, produjo fuertes columnas de humo negro, según los testigos.
La Policía ha instalado un cordón de seguridad en torno al edificio derrumbado y ha cortado el tráfico de las carreteras del lugar. De acuerdo con algunos testigos, se registró un tiroteo poco después de la potente explosión del coche bomba.
Así, la seguridad ha sido reforzada en todo el país en las últimas semanas, incrementando los puestos de control de las carreteras en todo el país, por lo se desconoce cómo consiguió el terrorista acercarse a la oficina de la ISI.