Sábado, 11/2/2012 12:26
Poco a poco el peor de los escenarios se dibuja para el Gobierno Francés respecto a la amplitud de la protesta social contra su política de reformas.
El movimiento estudiantil universitario que bloquea una veintena de centros por toda Francia y multiplica las acciones de protesta con el bloqueo de líneas de tren y manifestaciones imprevistas, ha decidido sumarse a las huelgas convocadas en el transporte público, a partir del día 13, y en la función pública, el día 20.
En ambos casos, los paros se hacen en protesta contra la reforma del régimen especial de pensiones del que disfrutan los empleados de las empresas de servicios públicos.
El colectivo estdudiantil, por su parte, se oponen a la Ley de Autonomía de las universidades, aprobada antes de principio de curso y que, a su juicio, supone una privatización encubierta que podría contraer un aumento de las tasas universitarias y una mayor preselección en la admisión de los alumnos.
Frente a este panorama, el primer ministro, Francois Fillon, ha reiterado que el Gobierno no se echará atrás y que mantiene abiertas las vías de negociación con los sindicatos.
Estudiantes universitarios votando a favor del bloqueo de una universidad.