Naciones Unidas aseguró hoy que tiene pruebas sólidas de que 90 civiles afganos, en su mayoría niños, fallecieron la semana pasada en el oeste de Afganistán en bombardeos de la coalición liderada por Estados Unidos.
El enviado especial de la ONU en el país asiático, Kai Eide, ha explicado en un comunicado que investigaciones llevadas a cabo por la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Afganistán (UNAMA) "encontraron pruebas convincentes, basadas en el testimonio de testigos presenciales y otros, de que unos 90 civiles murieron, incluidos 60 niños, 15 mujeres y 15 hombres".
La ONU recuerda que la seguridad de los civiles tiene que estar por encima de todo y que este tipo de incidentes, que se van repitiendo, destruyen la confianza del pueblo afgano.
Ayer mismo, el presidente Karzai, pidió que se revise la presencia de tropas internacionales y que se regule su responsabilidad en la muerte de inocentes. La OTAN, que tiene allí a 50.000 soldados, entre ellos más de 700 españoles, respondió que el mandato de la ONU era claro y seguía estando vigente.