La ONG Oxfam Internacional denunció este jueves en un comunicado que el reciente rebrote de la violencia en la República Democrática del Congo ha producido un "brutal" incremento de agresiones, violaciones y trabajos forzados a causa de los hombres armados de distintas facciones.
La organización, Intermón Oxfam en España, señaló que durante su visita a los campos y comunidades de Kivati, Sake, Minova y Kanyabayonga detectaron episodios críticos de violencia. "Algunas personas nos dicen que esto es el infierno, otros, que su vida ya no tiene ningún valor.
El mundo necesita mostrarles que eso no es verdad, redoblando sus esfuerzos para conseguir un alto al fuego y aportando de forma inmediata un apoyo adicional a las fuerzas de paz de Naciones Unidas", explicó el portavoz de la ONG, José Luis García Barahona.
Fuera del alcance humanitario
Según destacó, "está claro que cientos de miles de personas en el este del Congo no están recibiendo la protección que tan desesperadamente necesitan". Como ejemplo, citó que las fuerzas armadas roban dinero y hasta agua en Kanyabayonga, donde los centros médicos han tratado unos 65 casos de mujeres violadas en la última semana.
En otras zonas, los hombres armados obligan a los lugareños a acarrear agua y troncos contra su voluntad y roban las lonas de plástico que les sirven de refugio.
Los niños se convierten en este escenario en las víctimas más vulnerables, ya que muchos casos se han separado en la huída de sus familias y ahora son presas fáciles de los grupos armados. Varias organizaciones de ayuda a la infancia denunciaron la semana pasada que habían constatado en sólo siete días al menos 37 reclutamientos de niños.
Como respuesta, Oxfam pide que se respalde forma inmediata la fuerza de paz de Naciones Unidas en la zona (MONUC, por sus siglas en inglés). Además, reclamó que el despliegue de las tropas europeas debe combinarse con una presión diplomática sostenida hasta lograr alcanzar una solución política que considere las causas subyacentes del conflicto. "Las conversaciones de la comunidad internacional no dan muestras de urgencia", lamentó García Barahona.
Reparto de ayudas
Miles de civiles obligados a huir de sus hogares después de los nuevos enfrentamientos permanecen más allá del alcance de la ayuda de las agencias humanitarias internacionales, dos semanas después del inicio de la ofensiva de los rebeldes.
Diferentes zonas del país antes seguras para las operaciones humanitarias están ahora bajo control del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) del general renegado Laurent Nkunda, informa la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.
A pesar de sus promesas de abrir corredores humanitarios para los convoyes de ayuda, pocas agencias los juzgan lo suficientemente seguros para la distribución de suministros a las zonas más afectadas. Esta situación ha dejado a miles de personas atrapadas donde han huido, con poca comida, refugio o ayuda médica.
"Estamos trabajando tan duro como podemos para conseguir ayuda para todos aquellos que la necesitan", declaró el portavoz en Goma del Programa Mundial de Alimentos (PAM), Marcus Prior.
"Pero tenemos que ser muy cuidadosos sobre cómo trasladamos los alimentos, por un número determinado de razones, incluida la presencia de grupos armados que pueden elegir como objetivo a un convoy de alimentos que se desplaza con lentitud", añadió. "Aún no tenemos una imagen definida de quién ha ido dónde después del último enfrentamiento", señaló.
El pasado lunes, el PAM terminó la distribución de las raciones alimentarias para diez días a 135.000 personas en seis campamentos cercanos a Goma. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) también distribuyó durante cuatro días judías, maíz, aceite y sal a más de 65.000 personas que se encontraban en las zonas circundantes a Kibati.
Una mujer desplazada por el conflicto trata de protegerse de la lluvia en una tienda de campaña imporvisada en Kiwanja, Congo