La Marina brasileña ha anunciado este sábado que ha encontrado dos cuerpos de pasajeros del vuelo 447 de Air France que desapareció el pasado lunes mientras cubría la ruta entre Rio de Janeiro y París.
Un barco de la Marina brasileña navega cerca de la isla de Fernando de Noronha- (REUTERS)
El coronel Jorge Amaral ha declarado que "durante la mañana de hoy, a las 08.14 hora local (11.14 GMT), hubo confirmación del rescate en el mar de algunos restos y cuerpos que pertenecían al Airbus" de la aerolínea francesa, que desapareció con 228 personas a bordo.
"Confirmamos que se han recuperado restos y cuerpos del avión de Air France. No podemos dar más información sin confirmar lo que tenemos", ha declarado Amaral durante una rueda de prensa convocada en la ciudad brasileña de Recife.
El portavoz militar ha precisado que se trata de dos cuerpos de sexo masculino, no identificados. También fueron izados del mar un asiento azul, una maleta de cuero con un billete de Air France en el interior y una mochila. La maleta y la mochila llevan etiquetas que identifican a sus dueños, pero de momento no ha trascendido ningún nombre. Según las Fuerzas Aéreas, la butaca hallada tiene el número de serie 237011038331-0, que coincide con el de la aeronave.
Los cuerpos, según informa el diario "O globo" fueron encontrados a 900 kilómetros de las isla de Fernando Noronha, lugar donde se continúa con la búsqueda.
El lugar del impacto se calcula en un lugar próximo a las islas de São Pedro y São Paulo, unos peñascos deshabitados situados a unos 704 kilómetros del archipiélago brasileño de Fernando de Noronha y a 1.296 kilómetros de Recife.
En una entrevista con el canal de Televisión Globonews, Marco Tulio Moreno, ha explicado que fueron informados por el Ejército antes de la rueda de prensa de Amaral. "Cada pariente tiene una opinión. Para mi es bueno (encontrar los cuerpos). Ahora podemos empezar a entender lo que ocurrió en el accidente", ha afirmado.
Según la Marina brasileña, los cuerpos y los objetos rescatados serán trasladados a Recife, donde se procederá a los trabajos de reconocimiento de los restos.
24 mensajes de anomalías en cinco minutos
Este sábado hemos sabido además que el Airbus A330 envió automáticamente 24 mensajes de anomalías en cinco minutos antes de que su rastro desapareciera de los radares, según la Oficina de Investigación y Análisis (BEA, según sus siglas en francés).
Este hecho puede avalar la tesis de que el aparato tenía un problema con los detectores de velocidad y que por ello entró en una zona de turbulencias a una velocidad inadecuada. No obstante, nada indica que el vuelo siniestrado se encontrara en su trayectoria un cúmulo tormentoso excepcionalmente intenso para un mes de junio, según informó el director de Météo France, Alain Ratier.
El director de la BEA, Paul-Louis Arslanian, anunció, por su parte, que se enviarán a la zona donde se desarrollan las tareas de búsqueda de los restos del Airbus, medios acústicos prestados por Estados Unidos.
No se puede excluir al 100% la hipótesis de una bomba
En cuanto a las hipótesis de que el siniestro tuviera su origen en una bomba que viajara a bordo del avión, el director del organismo encargado de la investigación dijo que no se puede "excluir al 100%" pero que esta hipótesis no es "muy coherente" con los elementos de los que hasta la fecha disponen los investigadores. "Sería muy sorprendente", dijo.
Mientras, Air France envió este viernes 5 de junio a todos sus pilotos una nota informativa en la que reconoce que "el análisis de algunos mensajes transmitidos durante los últimos minutos del vuelo AF 447 a las aplicaciones de mantenimiento indicaban una anomalía en la cadena anemométrica", que es la que permite establecer la velocidad del aparato, según informa el vespertino 'Le Monde'.
En consecuencia, Air France preconiza "sin esperar a las primeras recomendaciones" de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA, según sus siglas en francés) y/o a las del constructor, una serie de procedimientos técnicos que deberán aplicarse "en caso de duda sobre las indicaciones anemométricas".
Más allá de este legítimo principio de precaución, Air France insiste en el "riesgo de pérdida de las informaciones anemométricas" que son recogidas por el llamado 'pitot', un tubo fijado a lo largo de la carlinga del avión, en la parte delantera del aparato.
El A330 tiene tres completamente independientes y parece que la compañía había decidido, antes del accidente, mejorar estas sondas instaladas en toda la flota de Airbus de medio y largo recorrido.
Campaña de recambio
Air France precisa incluso que está en marcha una "campaña de recambio" de estos 'pitots'' por "nuevos modelos", campaña que se terminará en las próximas semanas. La redacción de esta nota, que hace referencia al vuelo AF-447, da a entender que el problema de los ''pitots'' era ya conocido antes de la catástrofe, agrega el rotativo.
Así pues, el hecho de que los pilotos del vuelo Río de Janeiro-París recibieran informaciones falsas sobre la velocidad del avión podría explicar que no hubieran podido hacer frente a las fuertes turbulencias que atravesaba el aparato.
La hipótesis de un atentado es totalmente surrealista!!!!, no hubiera habido esos mensajes de fallos y sobre todo hubiera sido auto-atribuido al grupo q fueran, el fin de un atentado es la publicidad
Soy piloto y les puedo decir que recibir informaciones falsas de 3 sistemas anemométricos independientes (Tubos Pitot), no es posible. Lo que si se puede haber dado, es que haya habido una falla eléctrica masiva, que haya afectado la computadora del avión, lo que se reflejó en indicaciones erróneas de velocidad a los pilotos, y si entraron a una area de actividad convectiva (turbulencia), a una velocidad elevada, podría haber ocurrido una falla estructural que motivó el accidente. De todas maneras hasta no encontrar las cajas negras, no se puede decir exactamente lo que pasó.
Puede que un fallo eléctrico metiera la aeronave en el área de tormenta (a baja altitud). Y no lo contrario. La cajas negras "hablarán" si se encuentran antes de que dejen de emitir la señal.
Los aviones de pasajaros, al igual que muchos otros, llevan radares metereológicos preparados para indicar la presencia de tormentas y otros fenómenos meteorológicos. Adicionalmente, la altura a la que se realizan los vuelos intercontinentales ronda o supera los 10.000 metros, suficientes para sobrevolar el 99% de las tormentas. En cualquier caso, ningún piloto en su sano juicio mete su aeronave en una tormenta excepto como último recurso.
que sabian que fallaba, pero lo estaban cambiando, vamos...
VNEWS - 06-06-2009
El Ejército brasileño ha encontrado algunos restos y cuerpos que pertenecían al Airbus
Imagen de un A330-200 de Air France similar al desaparecido