Este año la atención se concentra en Italia. Donde un terremoto, en la zona sísmica de Aquila, podría poner en juego el futuro del mundo. Allí, los líderes del G-8 enfrentan una de sus mayores pruebas de credibilidad en la cumbre que inician este miércoles. La opinión pública, representada por Organizaciones No Gubernamentales (ONG) piden a gritos soluciones, ante las promesas incumplidas principalmente hacia los países subdesarrollados.
Cada año se repiten las promesas pero esta vez urgen soluciones. Los problemas son muchos pero hay algunos prioritarios. Este año, la agenda la encabezan el cambio climático, los desfíos de la crisis económica, los programas nucleares de Irán y Corea del Norte y la ayuda a África, prometida desde 2005 y que cada vez es más necesaria.
El G8, formado por los siete países más industrializadosdel mundo (Alemania, Francia, Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Japón), más Rusia, deberá justificar además su razón de ser, ante el empuje del G20 (que asocia a las potencias emergentes) en la definición de las orientaciones económicas del mundo. Italia invitó a 17 jefes de Estado y de Gobierno (entre ellos los de China, India, Brasil y México) y a una decena de organizaciones internacionales.
La crisis
Uno de los grandes temas será la crisis económica . Las reformas al sistema financiero o la ayuda del gobierno a la IP son los debates que enfrentan desde principios del año pasado a Europa con Estados Unidos. En esta ocasión, se unen las voces que exigen ya una solución. Una espera que genera nerviosismo, pues los paquetes de reactivación están provocando un alza vertiginosa de los déficits públicos. Italia quiere avanzar en la definición de un conjunto de reglas comunes de las finanzas. Y lanzó también el desafío de desbloquear las negociaciones dela Ronda de Doha de liberalización del comercio mundial.
"Hicieron falta muchos años para caer en una situacióncomo esta y para salir de ella harán falta algo más que unos meses", dijo el jueves el presidente estadounidense, Barack Obama, quien participará en su primer G8.
Cambio climático
La cuestión del calentamiento global se abordará el jueves en una reunión del G8 con el G5 (Brasil, China, India, México y Sudáfrica) y con los dirigentes de Australia, Indonesia y Corea del Sur. Las negociaciones para rubricar un acuerdo en la cumbre de diciembre en Copenhague se arrastran, a causa de discrepancias sobre las metas de reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero. La canciller alemana, Angela Merkel, llamó al G8 a reafirmar "muy claramente" su objetivo de limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados.
Programas Nucleares
La crisis iraní, a raíz de las últimas elecciones, aumentan la tensión con los líderes occidentales respecto al programa nuclear de Irán, que aseguran tiene fines militares.Lo mismo sucede en el caso de Corea del Norte, que ocupará también la atención del G8, después del ensayo nuclear al que procedió el país comunista asiático a fines de mayo y de las pruebas de misiles de los últimos días.
Ayuda a África
El G-8 -compuesto por los países más industrializados más Rusia- se comprometió en 2005, en la cumbre de Gleneagles, Escocia, a otorgar alrededor de US$50 mil millones de dólares en ayuda a los países pobres para el año 2010. La mitad de estos fondos estaban destinados a África.
A cuatro años de esa cumbre, organizaciones de ayuda en todo el mundo advierten que el grupo está muy lejos de cumplir sus metas. La BBC ha hecho un recuento sobre las promesas incumplidas en estos años y África es uno de los continentes a los que el G8 le ha dado la espalda .
"En este momento y si se mantienen las predicciones, parecería que sólo se desembolsará poco más de la mitad de esa suma", señaló a BBC Mundo Jon Sleater, portavoz de la organización británica Oxfam. Otras organizaciones como Action Aid advierten que los fondos gubernamentales para la ayuda están cayendo, en un momento en el que la crisis financiera ha llevado a la pobreza a 200 millones de personas más en todo el mundo.
El anfitrión de la cumbre del G8, el gobierno del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, ha sido uno de los principales blanco de las críticas. Un informe reciente de la organización ONE, liderada por las estrellas de rock Bob Geldof y Bono, señala que Italia no debería presidir una cumbre como la de este miércoles.
"Italia no tiene credibilidad para encabezar discusiones de importancia global como las que se llevan a cabo en el G-8, a juzgar por la falta de cumplimiento de sus promesas", señala el informe.
Las críticas surgen semanas después de que el primer ministro se haya visto envuelto en un escándalo sobre el supuesto pago a mujeres para que asistieran a sus fiestas, algunas de ellas menores de edad, según dio a concoer El País.
Las fuerzas del orden han blindado la capital italiana para evitar las acciones de los grupos antisistema