Lunes, 28/5/2012 22:38
La Corte Suprema de Justicia de California acaba de hacer público un fallo por el que mantiene la validez de los 18.000 matrimonios homosexuales celebrados en ese estado entre mayo y noviembre del año pasado pero acepta el resultado de un referéndum popular que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
Los siete jueces habían legalizado en mayo los matrimonios homosexuales, pero seis meses después el 52% de californianos votaron a favor de la llamada 'Propuesta 8', que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, en un referéndum que tuvo lugar el mismo día de las elecciones presidenciales.
California, un estado considerado pionero en la lucha por las libertades y derechos de las minorías sexuales en Estados Unidos, ha vuelto a ser el escenario de la confrontación entre los partidarios y detractores de los matrimonios entre personas del mismo sexo, donde se han visto a miles de personas concentradas a las puertas del alto tribunal.
Queda claro que en los EEUU la lucha por los derechos y libertades tiene un largo camino por delante. El desarrollo económico tiene poco que ver con el reconocimiento de los derechos personales. Una sociedad puritana e hipócrita.
Es lo normal, pongan como se pongan, la unión entre dos personas del mismo sexo no es un matrimonio, que se llame como sea, pero no es matrimonio.
Si lo que les preocupa es que se usurpe la palabra matrimonio para llamar de este modo a la union entre personas del mismo sexo,busquemos otra palabra que defina estas uniones.Lo que de verdad interesa es que tengamos los mismos derechos sociales y politicos.Porque entre nosotros siempre diremos estan casados
Esto no es un matrimonio como tal y tampoco cumple con su función, es una simple unión de intereses. Nunca podran vendernos esto como matrimonio. Otra cosa son las libertades, que son sagradas y mas en EE.UU. Union de intereses sí, matrimonio como tal no.
La lucha por los derechos y las libertades son algo del día a día. Siempre estamos expuestos a una involución. Los intolerantes siempre están a la carga.