Martes, 29/5/2012 01:08
La televisión pública italiana ha cesado al periodista que cubría la información del Vaticano por haber dicho que al Papa Benedicto XVI sólo le escuchan "cuatro gatos".
"Cuatro gatos, quizás algunos más, tienen todavía el valor y paciencia de escuchar al Papa", así cerraba su crónica el periodista Roberto Balducci, quien cubría el descanso de Benedicto XVI en los Alpes italianos para el tercer canal estatal italiano.
Para la Santa Sede su información es "objetiva, atenta y respetuosa", pero no opina lo mismo la televisión estatal, cuyo director considera la información como "una falta en el respeto constante que merece el pontífice" y que las opiniones del periodista son una "burla".
En consecuencia el periodista ha sido cesado de forma fulminante. De esa forma La RAI (Radio y Televisión pública italiana), intenta "cortar de raíz", lo que el vicepresidente de la corporación, Giorgio Merlo, ha definido de "tendencia anticlerical, singular y vulgar en la cadena publica italiana"
El periodista en una carta ha reiterado su respeto por el Vaticano y ha lamentado los daños que pudo haber causado a la empresa, según fuentes cercanas a la redacción citadas por la agencia Ansa.
como dujo en su dia ramoncín:"la iglesía es una multinacional que vende castillos en el cielo".no se si ahora diría lo mismo el tal ramón,pero con esa afirmación estoy completamente de acuerdo.
Yo creia que era el Papa el que se burlaba de todos nosotros.
Hombre Paco, yo no soy musulman y a mi no me han matado... Ufff...
El gato de Kitten y alguno más.Hay gatos para todo.
Que mas da España que Italia, que hizo la televisión pública y las demás televisiones de España cuando el viaje del Papa pues Papa arriba Papa arriba pero nunca Papa abajo y tantos periodistas que siguieron al Papa ninguno investigó cuanto nos costó a los valencianos el dichoso viaje y los partidos políticos el que lo trajo buscando trajes modélicos y la oposición chito que con la Iglesia hemos topado Viva la Iglesia que está para siglos
El Papa es recibido a su llegada a la villa alpina de Les Combes. Hasta el 29 de julio descansará en su chalet muy cerca de la frontera con Francia.