Turquía cerrará este miércoles todos sus pasos fronterizos con Siria ante el deterioro de la seguridad, aunque la medida no tendrá consecuencias en el flujo de refugiados sirios que huye del conflicto armado en el país árabe.
Un soldado del Ejército Libre de Siria, en la frontera turco-siria de Bab Al-Salam- (REUTERS)
El cierre de la frontera, anunciado por el ministro de Comercio y Aduanas, Hayati Yazici, afectará a los 13 pasos oficiales que existen en los 900 kilómetros de frontera turco-siria, y llega tras los últimos combates entre rebeldes y soldados sirios durante los que numerosos camiones turcos quedaron destruidos.
La decisión afectará al tráfico ordinario, especialmente al comercial, pero no a los refugiados sirios, que entran y salen del país a través de rutas clandestinas.
Gran parte de los pasos fronterizos están ya en manos de las fuerzas rebeldes que se enfrentan al régimen sirio, bien del Ejército Sirio Libre, compuesto por desertores, o bien de milicias kurdas.
Turquía ha enviado expertos en ataques con armas químicas a la frontera con Siria, en medio de los rumores de que el Gobierno de Bashar al Asad podría utilizar este tipo de armamento para poner fin al conflicto que asuela al país árabe desde hace 16 meses.
La agencia de noticias Dogan ha informado de que el batallón de armas químicas del Ejército turco, que normalmente se encuentra en el oeste del país, se trasladó hace dos meses a la ciudad de Konya, en el centro, y que parte del personal ha sido enviado a la frontera con Siria.
El pasado lunes, el Gobierno sirio aseveró que no utilizará armas químicas para solucionar la crisis que vive el país. "El presidente Bashar al Asad nunca usará armas químicas o bacteriológicas contra los sirios, pase lo que pase", dijo un portavoz del Ministerio de Exteriores.
No obstante, matizó que recurrirá a este tipo de armamento si se produce una "agresión externa", al tiempo que apuntó a la posibilidad de que "grupos terroristas" puedan obtener armas químicas del exterior que "podrían utilizar en alguna localidad, Dios no lo quiera, para luego acusar a las fuerzas sirias".