Los vecinos de la región italiana de L´Aquila, afectados por el terremoto que sacudió la zona hace tres semanas, están muy molestos con las visitas de mandatarios. Se quejan de que vayan solamente a hacerse una foto sin proponer soluciones a sus problemas. El último en acudir a la región ha sido Silvio Berlusconi y este martes lo hará el Papa.
Estado en ruinas de la basílica de Collemaggio en L'Aquila una semana después del terremoto que se ha cobrado la vida de 294 personas- (REUTERS)
"Vete a casa. No vayas más a Los Abruzzos, nos estás arruinando". "Vuelve a tu casa" le han gritado algunos de los italianos de la región afectada por el terremoto a Silvio Berlusconi, cuando el primer ministro italiano decía que iniciaba la décimo segunda rueda de prensa en pocas horas.
Hartos de los 'paseos' de políticos y ministros entre los escombros, siempre con una nube de fotógrafos y cámaras, los casi 60.000 habitantes desalojados de sus casas empiezan a rebelarse contra la falta de soluciones tres semanas después del terremoto.
Quejas ante los preparativos para el Papa
Además ante la visita prevista este martes del Papa Benedicto XVI, se quejan porque los bomberos y protección civil han interrumpido sus labores en las últimas horas y se han dedicado a abrir caminos, preparar un helipuerto, a apuntalar iglesias e incluso, a construir campanarios para que suenen las campanas durante la visita.
Quién sí ha sido bien recibido es el popular cantante Gianni Morandi que dedicará la recaudación de sus conciertos a los sin techo.